Siete imputados por la muerte del neofascista en Lyon y clima de linchamiento contra el antifascismo en Francia
La fiscalía pide prisión provisional para los acusados de "homicidio voluntario", mientras los fascistas convocan una marcha y se multiplican las amenazas y agresiones contra sedes antifascistas y de izquierda.
La fiscalía de Lyon ha imputado por "homicidio voluntario" a siete de las once personas detenidas tras la muerte del militante neofascista Quentin Deranque, de 23 años, ocurrida el pasado jueves tras una reyerta en las inmediaciones de un acto por Palestina, inicialmente presentada y posteriormente desmentida como "emboscada antifascista". Según informa Il Manifesto, el fiscal Thierry Dran ha solicitado prisión provisional para los siete detenidos, de entre 20 y 26 años, que reconocen su presencia en el lugar y algunos incluso admiten haber golpeado al fascista, pero niegan la intención homicida. Entre los imputados figura el asistente parlamentario de Raphaël Arnault, diputado de La Francia Insumisa (LFI) y fundador del colectivo antifascista La Jeune Garde, que ya ha sido relevado de sus funciones en el partido.
Mientras la instrucción avanza, los fascistas han convocado para este sábado en Lyon "una marcha en memoria de Deranque", a la que la familia del fallecido ha anunciado que no asistirá. El alcalde ecologista de la ciudad, Grégory Doucet, ha expresado su "viva inquietud" y ha solicitado la prohibición de la movilización ante la previsible llegada de militantes de extrema derecha procedentes de toda Francia y de otros países, una prohibición que no ha sido concedida por el Ministerio del Interior. Lyon se ha convertido en la última década en uno de los epicentros del neofascismo europeo: una investigación del medio local Rue89 documenta 102 acciones fascistas desde los años 2000, de las cuales "el 70% ha quedado impune, sin respuesta penal ni policial".
La muerte de Deranque ha desatado una oleada de violencia fascista contra el antifascismo y la izquierda. El miércoles, la sede nacional de LFI en París fue evacuada por una amenaza de bomba tras un correo intimidatorio, según denunció el coordinador del partido, Manuel Bompard. Dos cabezas de lista para las municipales han recibido amenazas de muerte, una de ellas por parte de un exmiembro del GUD, una milicia neofascista. Al menos diez sedes de LFI han sido vandalizadas en todo el país desde el 13 de febrero, y en Lyon han sido atacados los locales del sindicato Solidaires, una librería militante y una mezquita. El lunes, en Toulouse, un grupo fascista agredió a clientes de un bar asociativo.
El señalamiento contra los socialdemócratas de LFI, que criminalizaron a los antifascistas que protegieron su acto en Lyon, no proviene solo de la extrema derecha parlamentaria y callejera. El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, acusó a los insumisos de "complicidad", mientras el secretario general del Partido Socialista, Olivier Faure, reclamó a LFI un "examen de conciencia" por su "forma de volverlo todo conflictivo". Jean-Luc Mélenchon, líder de la formación, respondió el martes en un mitin: "Nos colocamos bajo la protección de las masas, porque ninguna otra protección nos es prometida". Y situó el conflicto en perspectiva: "Por primera vez la gente ha comprendido que lo que está en juego es la gran batalla final entre nosotros y Agrupación Nacional. La batalla ha comenzado ahora y terminará en abril de 2027". Mientras tanto, los fascistas se preparan para tomar las calles de Lyon con la vista gorda del Ministerio del Interior, que lleva décadas dejándoles actuar.
Fascistas reconocidos entre los convocantes
La marcha fascista convocada este sábado en Lyon está organizada por Aliette Espieux, una militante ultracatólica contraria al aborto, excandidata del Reagrupamiento Nacional en 2020 y, según ha revelado StreetPress, esposa de Eliot Bertin, un neonazi violento con un largo historial de agresiones. Bertin, líder del disuelto grupo Lyon Populaire —que ya se ha refundado bajo la marca de Audace Lyon, donde militaba el propio Deranque—, fue uno de los cabecillas del asalto en noviembre de 2023 contra una conferencia sobre Palestina en un local asociativo de Lyon, en el que una cuarentena de fascistas armados con barras causaron seis heridos graves. Por esos hechos, Bertin pasó varios meses en prisión preventiva y está imputado por "asociación de malhechores".
La figura de Espieux desmonta el relato de "una convocatoria pacífica en recuerdo de Deranque". La organizadora, que según la prefectura se presenta como "una particular cercana a la familia" del fallecido, lleva años integrada en los círculos más extremistas del fascismo francés. Su matrimonio con Bertin, celebrado en el verano de 2025, ha sido un secreto a voces en todo el ecosistema ultraderechista de Lyon. Ambos han compartido cartel en eventos como una jornada sobre "ecología integral" en marzo de 2024. Espieux ha advertido a Franceinfo de que "si no se hace justicia o si la justicia tarda demasiado, pasaremos de la cólera a la venganza", una amenaza en toda regla pronunciada abiertamente mientras su marido permanece en primera línea de la violencia fascista.