Las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán han emitido una advertencia directa sobre la estabilidad del comercio marítimo en la región, condicionando la paz en los puertos del Golfo Pérsico y el Mar de Omán a la seguridad de sus propias instalaciones. El portavoz del Cuartel General Central Jatam al-Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfaqari, declaró en Teherán que la seguridad en estas aguas "es para todos o no es para nadie", señalando que si los puertos iraníes sufren amenazas, "ningún puerto en el Golfo Pérsico ni en el Mar de Omán estará a salvo".

La comandancia iraní ha confirmado que implementará un mecanismo permanente para el control del Estrecho de Ormuz, un punto estratégico para la circulación del capital energético internacional y la economía mundial. Zolfaqari ha sido tajante al señalar que los buques vinculados al enemigo tienen vetado el tránsito por esta vía, mientras que el resto de las embarcaciones podrán circular bajo el estricto cumplimiento de las normas establecidas por el ejército iraní. Según el portavoz, el ejercicio de la soberanía en sus aguas territoriales es un "derecho natural del pueblo iraní" y un "deber jurídico" de sus fuerzas militares.

El mando militar denuncia las restricciones impuestas por el Gobierno de Estados Unidos al tránsito marítimo en aguas internacionales, calificándolas de "medida ilegal" y de "acto de piratería". Desde la perspectiva del Cuartel General Central Jatam al-Anbiya, estas acciones del "Estados Unidos criminal" buscan socavar la seguridad nacional de Irán mediante la coacción económica y militar, una tendencia que, según Zolfaqari, ha continuado de forma ininterrumpida incluso tras el fin de conflictos bélicos anteriores.

Esta postura reitera la doctrina de defensa de Irán frente a la injerencia de potencias imperialistas y sus aliados en la región, protegiendo su soberanía territorial sobre los intereses de los flujos comerciales de los bloques enemigos. La comandancia subraya que sus fuerzas están "dispuestas a sacrificarse" para mantener sus posiciones en sus aguas, dejando claro que no aceptarán un escenario donde se pretenda garantizar la seguridad de terceros a expensas de Irán.