En un acto de confrontación directa contra el asedio militar que asfixia la Franja de Gaza desde hace 19 años y con especial virulencia desde octubre de 2023, la Flotilla de la Resiliencia Global partió este domingo 12 de abril desde el puerto de Barcelona. La misión, compuesta por una movilización masiva de 70 embarcaciones, transporta alimentos, medicinas y material escolar destinados a abrir un corredor humanitario y paliar la devastación que padece la población gazatí bajo el genocidio que sigue cometiendo el Estado de Israel. Según los organizadores, la iniciativa cuenta con la participación de un millar de voluntarios de 70 nacionalidades y el respaldo de organizaciones internacionales como Greenpeace y Open Arms, en otra misión que intentará romper el cerco naval que el Estado de Israel mantiene de forma ilegal en aguas territoriales palestinas con la connivencia de las potencias europeas y los países de la región.

El portavoz de la flotilla, Pablo Castilla, denunció ante los medios y agencias internacionales la complicidad internacional en el genocidio cometido por Israel en Gaza y exigió que se reabran inmediatamente los corredores humanitarios tanto terrestres como marítimos. Castilla alertó de que las agresiones de EEUU e Israel contra Irán y Líbano están siendo la cortina de humo perfecta para Israel en su intento de intensificar el asedio, expandir los asentamientos y acelerar la ocupación de Palestina ante la pérdida de atención mediática internacional. Sin embargo, los datos de la ofensiva genocida iniciada en octubre de 2023 son devastadores: más de 72.000 palestinos asesinados confirmados y 1,5 millones de personas desplazadas en lo que se describe como la mayor cárcel al aire libre del mundo.

La misión se produce apenas seis meses después de que el ejército israelí interceptara violentamente la primera flotilla en octubre de 2025, arrestando a cientos de activistas en aguas internacionales. Los precedentes de estas campañas civiles están marcados por la violentísima represión militar israelí: desde la masacre del Mavi Marmara en 2010, donde comandos israelíes asesinaron a 10 activistas, hasta el ataque con drones contra el buque Conscience en mayo de 2025 frente a las costas de Malta. A pesar de que todos los intentos anteriores han sido saboteados o interceptados por la Armada israelí, el movimiento propalestino internacional persiste en visibilizar la persistencia del bloqueo, que impide incluso el acceso a suministros básicos y combustible para hospitales ya destruidos.

La flotilla tiene prevista su próxima escala en Italia, donde se sumarán más embarcaciones antes de intentar alcanzar la costa de Gaza. La coalición de activistas subraya que la misión se coordina con la sociedad civil palestina y expertos en seguridad marítima para desafiar un bloqueo que, desde 2007, controla estrictamente el espacio aéreo y las aguas de una de las zonas más densamente pobladas del planeta. Mientras el bloque de países aliados con Israel mantiene su respaldo logístico, económico, militar y político a la ocupación, la Flotilla de la Resiliencia Global se posiciona como una palanca que busca confrontar la impunidad de las fuerzas de ocupación israelíes y apoyar a la población palestina frente a la destrucción sistemática de sus medios de vida, en medio de un contexto internacional que se torna vez más complicado para los sionistas.