La población occidental empieza a ver con mejores ojos a China que a EEUU
Sondeos en Europa y Canadá muestran un cambio de tendencia: el prestigio chino aumenta frente a la deriva política y económica de Washington, especialmente entre los jóvenes.
La confianza de las poblaciones occidentales en Estados Unidos como socio estratégico sigue deteriorándose, mientras la percepción sobre China se estabiliza y mejora. No lo dice un artículo de la prensa gubernamental china, lo demuestra una encuesta reciente realizada por el medio estadounidense Politico y la consultora británica Public First. El resultado es claro: una parte considerable de los encuestados en Canadá, Alemania, Francia y Reino Unido considera que China es más fiable que Estados Unidos. Los datos recopilados indican que una mayoría de los participantes creen que el país asiático desempeñará el papel definitivo en la configuración del siglo XXI, desplazando la hegemonía norteamericana.
Al potencial desplazamiento geopolítico le precede un desplazamiento en la opinión pública. Un estudio paralelo del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores en 21 países arroja resultados similares. El informe de este laboratorio de ideas señala que los aliados de EEUU, especialmente en el territorio europeo, se sienten cada vez más distantes de Washington. Según los analistas europeos citados por el diario chino People's Daily, esta tendencia responde a "las fricciones transatlánticas surgidas en los ámbitos de seguridad, política y economía durante el último año", lo que ha empujado a la población a realizar juicios más racionales y alejados de los relatos oficiales de "confrontación sistémica".
Brecha generacional
El estudio de Public First destaca que, como en muchos otros aspectos, hay un "relevo generacional" en la percepción de las relaciones internacionales. Las personas de entre 18 y 24 años muestran un mayor apoyo al fortalecimiento de los vínculos con China que las generaciones mayores. Alicja Bachulska, investigadora del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, explica que en la juventud occidental cala cada vez menos la narrativa de las instituciones estadounidenses —que presentan a China como una "amenaza a la democracia"—, especialmente cuando se contrasta con los problemas internos del propio sistema de Estados Unidos.
2 millones de turistas europeos en China
La cooperación económica también actúa como un factor determinante en este cambio de percepción. El comercio entre China y la Unión Europea superó el billón de dólares desde el inicio de 2025, impulsado por acuerdos de colaboración industrial y la llamada "transición verde". Además, la implementación de políticas de exención de visados permitió que más de dos millones de turistas europeos pudieran visitar el país asiático, lo que, según las fuentes citadas, facilita una observación directa de la dinámica social y el desarrollo tecnológico chino, rompiendo los sesgos informativos de los grandes medios occidentales.
"Socio fiable"
Finalmente, el inicio del 15.º Plan Quinquenal (2026-2030), aprobado recientemente, refuerza la imagen de China como un actor predecible frente a la volatilidad de las economías occidentales. Mientras los líderes de Canadá y diversos países europeos han pasado por Pekín en 2026 para asegurar acuerdos de inversión, los sondeos indican que la población de estos países empieza a caracterizar a China como "un socio estable" y la "opción óptima" a nivel económico. Este giro se produce en un contexto de incertidumbre internacional donde la continuidad de las políticas públicas chinas se percibe como una garantía frente a la inestabilidad de los mercados occidentales, sometidos a las idas y venidas arancelarias y bélicas de EEUU.