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Israel asesina a un niño gazatí cada día y destruye los olivos palestinos

Más de 340 niños asesinados desde la “tregua” de hace un año, 466 palestinos “muertos” por desnutrición desde 2024 y el 85-90% de los olivares destruidos se suman a la ofensiva total de colonos en Cisjordania contra la recogida de la aceituna, la más violenta en años.

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Olivos ardiendo en Cisjordania. Foto: vía @davenewworld_2 (X)
Olivos ardiendo en Cisjordania. Foto: vía @davenewworld_2 (X)

Ha pasado algo más de un año desde que se anunció el “alto el fuego en Gaza”, pero un niño o niña es asesinado cada día por ataques del Estado genocida de Israel.Un informe de UNICEF ha puesto las cifras sobre la mesa. En este tiempo han sido exterminados más de 340 menores y cientos más han resultado heridos. Para las familias que lloran la pérdida de sus hijos, estas cifras no se corresponden con lo que la mayoría entiende por un “alto el fuego”. Unos 800.000 niños y niñas siguen desplazados internamente, la mayoría vive en tiendas de campaña o en edificios destruidos por los bombardeos, y se calcula que 60.000 han perdido a uno o ambos progenitores. Prácticamente todos necesitan algún tipo de apoyo de salud mental para recuperarse. Ahora, cuando se acerca de nuevo el invierno, afrontan un cuarto año luchando por sobrevivir en condiciones extremas: tiendas dañadas, sin saneamiento y hacinados en cualquier espacio que sus familias puedan encontrar para improvisar un “hogar”.

La desnutrición y la inanición en Gaza han alcanzado niveles catastróficos, según el Ministerio de Salud palestino, citado por Al Jazeera. Israel ha llevado al menos 466 palestinos hasta la muerte por desnutrición y hambre desde 2024, y los niños representan un tercio de esas “muertes”. Los ancianos suponen la mayor proporción, con 189 fallecidos, el 40,5% del total. El ministerio estima que 74.200 niños necesitarán tratamiento por desnutrición aguda hasta abril de 2027. La desnutrición también está elevando las tasas de anemia entre las mujeres embarazadas al 61% en 2026, frente al 41% antes desde octubre de 2023. En el primer semestre de este año se registraron casi 4.000 pérdidas de embarazo, más del triple que en los seis meses anteriores. Más de 1,4 millones de palestinos (el 67% de la población de Gaza) se enfrentan a una inseguridad alimentaria de nivel de crisis o peor hasta finales de 2026, advirtió el ministerio. La situación se agrava porque las fuerzas ocupantes han suspendido la entrada de suministros comerciales, alegando una “disputa fiscal entre comerciantes locales y Hamás”, una acusación que la resistencia palestina califica de infundada. La Oficina de Medios del Gobierno de Gaza condenó la “campaña de desinformación flagrante y la declaración falsa” de la entidad sionista.

Destrucción de olivos

La destrucción del ecosistema agrícola de Gaza constituye un ecocidio, según expertos. De los aproximadamente 2 millones de olivos que había en Gaza antes de octubre de 2023, solo quedan 150.000 en pie, una pérdida del 85% al 90% de los olivares de la región, según datos difundidos por Rafael Araya Masry. El aceite de oliva y las aceitunas de mesa son cruciales para la economía agrícola del pueblo palestino. Además, en la cultura palestina los olivos son mucho más que una mercancía: representan la continuidad, la resistencia y el apego a la tierra. Muchos olivares tienen cientos de años y se transmiten de generación en generación. A diferencia de los cultivos anuales, que se pueden replantar en una sola temporada, los olivos maduros representan décadas de inversión y trabajo. Perderlos elimina una fuente fiable de ingresos para miles y miles de familias. Bajo el derecho internacional humanitario, incluidos los Convenios de Ginebra, cualquier objeto indispensable para la supervivencia de la población, como las áreas agrícolas, recibe, teóricamente, “protecciones especiales” en contextos bélicos.

Ofensiva general de colonos en Cisjordania

Mientras tanto, en Cisjordania ocupada, milicias de colonos sionista hirieron este viernes a al menos ocho agricultores palestinos y prendieron fuego a tres vehículos en diferentes pueblos próximos a Ramala, en la primera semana de la recogida de la aceituna, que todo apunta será de las más violentas en toda Cisjordania, según EFE. Un grupo de unos 20 colonos irrumpió en las tierras de Turmusaya, al noreste de Ramala, impidiendo a dos familias cosechar sus olivas, hiriendo de gravedad a dos vecinos (uno de ellos con doble nacionalidad estadounidense) y quemando tres coches. “Los colonos que los atacaron llevaban bidones de combustible, golpearon a las personas y prendieron fuego a los vehículos. El Ejército llegó media hora más tarde, cuando la situación se había calmado”, relató a EFE Yaser Alkam, portavoz de la municipalidad. En el pueblo cercano de Abu Falah, los colonos golpearon a una mujer de 63 años y un hombre de 40, por lo que tuvieron que ser trasladados al hospital. Solo en estas dos semanas de octubre, dos palestinos han sido asesinados a manos de colonos durante la recolección. Según Alkam, esta cosecha está siendo mucho peor que la del año pasado: “En años anteriores, el peligro se limitaba a zonas específicas; este año, el problema está por todas partes”.