El Gobierno israelí ha anunciado la expansión de su ofensiva militar en el sur de la Franja de Gaza. Según un comunicado del ministro de Defensa, Israel Katz, el supuesto objetivo de la operación es “eliminar y depurar la zona de terroristas”, además de “anexionar amplias zonas” a las denominadas “zonas de seguridad” establecedias por el ejército de ocupación. La ofensiva, denominada Operación Poder y Espada, se lleva a cabo tras una serie de ataques nocturnos contra Jan Yunis y Rafah, reportados por medios palestinos.
La agencia de noticias Sanad, vinculada a la Resistencia Palestina, ha informado que al menos trece personas han muerto en un bombardeo israelí contra una vivienda en Khan Yunis durante la madrugada del miércoles. Según la alcaldía de Rafah, las órdenes de evacuación emitidas el 31 de marzo han provocado el desplazamiento de aproximadamente 40.000 personas, muchas de ellas con escasos recursos y sin un destino seguro. Residentes en la zona han declarado a EFE que algunos han sufrido hasta diez desplazamientos forzados desde octubre de 2023.
Katz ha reiterado su llamamiento a la población de Gaza “para que se movilice contra Hamas” y “contribuya” a la liberación de los prisioneros de guerra israelíes, afirmando que esta sería “la única manera de acabar con la guerra”.