Las movilizaciones convocadas por la Unione Sindacale di Base (USB) y otros sindicatos de base durante la huelga general de este 29 de noviembre se extendieron por más de cuarenta ciudades italianas, según informó. Según reportes locales, en Genova, miles de portuarios, trabajadores de demás sectores y estudiantes marcharon junto a varias figuras internacionales destacadas de la Global Sumud Flotilla y activistas reconocidos, en una multitudinaria protesta donde se registraron cánticos como "Siamo tutti antifascisti". En Roma, la concentración frente a Montecitorio debatió los puntos de la Finanziaria del Popolo, alternativa sindical a la política presupuestaria del Ejecutivo, y la asamblea en la plaza “votó en contra de los presupuestos”.

En Bologna, se contabilizaron unas diez mil personas en el corteo que atravesó la ciudad, mientras que en Milán, Nápoles y Turín también se registraron marchas numerosas. En Turín, un grupo de manifestantes volcó estiércol frente a la sede del diario La Stampa, históricamente apodado La Busiarda por el movimiento obrero. En Nápoles, entre otras acciones, se desplegó una gran pancarta que reclamaba la liberación de Marwan Barghouti, preso político palestino desde hace 23 años. En todas las ciudades, junto a las banderas sindicales, de organizaciones políticas y de movimientos sociales, destacaron numerosas banderas palestinas, tiñiendo las marchas de franjas rojas, negras, blancas y verdes.

Una de las mayores movilizaciones se vivió en Milán, con más de 15.000 personas según Contropiano. El corteo partió de Porta Venezia y avanzó por corso Buenos Aires, rompiendo “un tabú de largo recorrido” en la principal vía comercial de la ciudad. Tras bloquear Piazzale Loreto, la marcha se dirigió hacia Lambrate y posteriormente ocupó via Palmanova durante más de una hora, antes de atravesar el barrio popular de via Padova y finalizar en el anfiteatro Martesana. La USB destacó la fuerte participación de trabajadores —especialmente del sector educativo— y de jóvenes procedentes de escuelas y universidades. En Venecia se produjeron algunos enfrentamientos cuando la policía utilizó un cañón de agua y efectuó una carga para impedir que los manifestantes se acercasen a la sede de la división de helicópteros de Leonardo.

En su comunicado oficial, la USB afirmó que “manifestaciones en más de 50 ciudades, con cientos de miles de personas” protestaron contra la “economía de guerra del gobierno Meloni”, enlazando las reivindicaciones socioeconómicas con el apoyo al pueblo palestino. La organización señaló como demandas centrales “salarios que partan al menos de dos mil euros”, “pensiones desde los 62 años” y un aumento de la inversión pública para frenar la desindustrialización. Desde todas las plazas se llamó a participar en la manifestación nacional de este 29 de noviembre en Roma, que partirá de Porta San Paolo con un gran lema de apertura: contro la finanziaria di guerra e il governo Meloni – Palestina libera – rompere con Israele.