Más de 600 trabajadores pertenecientes al llamado 'Sindicato Nº2' de la mina Mantoverde, en la región de Atacama, iniciaron este viernes una huelga indefinida tras el colapso de las negociaciones para un nuevo contrato colectivo con Capstone Copper, empresa canadiense que controla el 70% del yacimiento (el 30% restante pertenece a Mitsubishi Materials). La paralización afecta a cerca del 50% de la plantilla directa de la mina y al 22% del total de empleados de la compañía a nivel global.

El sindicato denuncia que las conversaciones se rompieron después de que Capstone rechazara su última propuesta, que incluía mejoras salariales, bonos y condiciones laborales ajustadas al fuerte aumento de los precios del cobre. Según portavoces sindicales, la organización cuenta con recursos suficientes para mantener la huelga durante al menos dos meses, período en el que estiman que la empresa podría sufrir pérdidas cercanas a los 160 millones de dólares por la interrupción de la extracción.

Por su parte, Capstone Copper aseguró en un comunicado que permanece "abierta al diálogo" para resolver el conflicto y que espera mantener la producción en hasta un 30% de los niveles normales "gracias a personal no sindicalizado y contratistas". La compañía, cuyas acciones cayeron un 3,1% en la sesión del viernes, subrayó que el yacimiento Mantoverde, de explotación a cielo abierto, prevé producir entre 29.000 y 32.000 toneladas de cobre en 2025, además de subproductos como oro.

Ganancias récord y condiciones laborales mortales

El paro se produce en un contexto de precios históricos del cobre, impulsados por la "transición energética" global y la demanda de China, que han beneficiado enormemente a las empresas del sector mientras los trabajadores chilenos siguen enfrentando condiciones extremas en zonas desérticas como Atacama, con jornadas extenuantes, riesgo de muerte constante y salarios que, ajustados por inflación, no han crecido ni mucho menos al ritmo de los enormes beneficios corporativos.

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Los mineros, expuestos a turnos rotativos, polvo silicótico y aislamiento geográfico, demandan no solo reajustes económicos sino mejoras en seguridad, salud y conciliación familiar que las empresas se  resisten a conceder, pese al incremento exponencial de sus márgenes. La capacidad del sindicato para sostener dos meses de paro refleja una organización sólida, en una región donde la minería es prácticamente la única fuente de empleo formal.

Chile, responsable de cerca del 28% de la producción mundial de cobre, con una estimación de 5,5 millones de toneladas para 2025, ha visto un aumento de conflictos laborales en los últimos años.