El Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, entregó este viernes al Congreso un informe de 777 páginas que estima en 445.000 las personas adultas actuales en el Estado español víctimas de abusos, agresiones o violaciones sexuales en el ámbito eclesiástico, equivalente al 1,13% de la población mayor de 18 años. De ellas, unas 236.000 (0,6%) sufrieron agresiones por clérigos, mientras el resto, cerca de 191.000, por laicos en instituciones católicas.

La cifra procede de encuesta GAD3 encargada por la institución, complementada con 487 testimonios directos, de los cuales el 87% han sido de hombres. El informe denuncia que la jerarquía eclesiástica "negó y minimizó" el problema durante décadas, y propone un "fondo estatal de compensación" para las  víctimas, independiente de las reparaciones internas de la Iglesia.

Gabilondo resaltó la magnitud de las cifras: "Es un fenómeno estructural que afecta a cientos de miles". La mayoría de casos involucra entornos educativos o parroquiales, con agresores laicos (profesores, monitores) superando numéricamente a los religiosos, aunque estos concentran la "gravedad simbólica", según Gabilondo.

El texto critica también la opacidad histórica de la Conferencia Episcopal y falta de colaboración plena en investigaciones, exigiendo un reconocimiento público y medidas preventivas efectivas. Víctimas y asociaciones celebran el informe como un paso hacia la justicia, aunque reclaman la implementación inmediata del fondo y procesos penales no prescritos.