El Gobierno boliviano de Rodrigo Paz Pereira y la Central Obrera Boliviana (COB), junto a las principales federaciones campesinas, alcanzaron este domingo 11 de enero un acuerdo que pone fin a la crisis desatada por el Decreto Supremo 5503, que eliminaba los subsidios a los combustibles. La negociación, celebrada en una sede campesina de El Alto, uno de los focos principales de las protestas, culminó con la promesa de derogar íntegramente el decreto y crear una comisión mixta para elaborar una nueva normativa que preserve exclusivamente las disposiciones sobre subsidios a carburantes, la reprogramación de créditos bancarios, bonos sociales y la política salarial.

0:00
/0:51

Miembros de la COB celebran la victoria. Video: @Ollie_Vargas_ (X)

El pacto fue suscrito por los máximos dirigentes sindicales, encabezados por el minero Mario Argollo, y seis ministros del Ejecutivo, incluido el de la Presidencia, José Luis Lupo. Según el documento, el decreto 5503, que establecía precios de 6,96 bolivianos por litro de gasolina especial (un 86% más), 11 bolivianos para la premium (162% de incremento) y 9,80 para el diésel, se deroga con efectos inmediatos. Las organizaciones movilizadas, a su vez, se comprometen al "levantamiento inmediato" de todas las medidas de presión, incluidos los bloqueos de carreteras iniciados el pasado martes, que afectaron gravemente el abastecimiento en La Paz y regiones aledañas. Los sindicatos avisan de que un "estado de emergencia" se mantendrá hasta la promulgación del nuevo decreto y su firma definitiva.

La cesión del Gobierno se produce tras 20 días de tensión creciente. Desde el 22 de diciembre, la COB y sus aliados convocaron marchas y paros contra el ajuste, que evocaba el traumático "gasolinazo" de 2010. Los bloqueos, con decenas de puntos en carreteras clave, paralizaron el transporte de alimentos y combustibles, generando desabastecimiento y pérdidas económicas estimadas en millones de bolivianos diarios. El Gobierno, que se negó a negociar inicialmente, optó por la mesa de negociación ante el riesgo de una escalada incontrolable.

0:00
/1:55

Video: @teleSURtv (X)

Argollo, en declaraciones tras la firma, subrayó el carácter colectivo del resultado: "Aquí no han perdido los ministros, no han ganado los dirigentes: ha ganado Bolivia". El pacto refleja la fuerza negociadora de la COB, que pese a divisiones internas en años recientes, ha logrado recomponer un frente unido con el sector campesino. Estas organizaciones, con profundo arraigo en el movimiento obrero e indígena, han sido históricamente determinantes en la política boliviana, capaz de doblegar iniciativas gubernamentales impopulares.