El Ayuntamiento de Santa Cruz destina 1.550 efectivos y drones para vigilar el Carnaval
El operativo policial para las fiestas moviliza a agentes de todo el Estado a Canarias e incrementa la videovigilancia, con un coste presupuestario sin especificar.
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife (Canarias), gobernado por Coalición Canaria, desplegará un dispositivo de 1.550 efectivos para vigilar el Carnaval 2026, según anunció en una Junta Local de Seguridad presidida por el alcalde, José Manuel Bermúdez, y el subdelegado del Gobierno, Javier Plata. El operativo, detallado por el medio El Día, incorpora drones, un incremento de cámaras de videovigilancia y el refuerzo de agentes de la Policía Nacional española y la Guardia Civil desplazados desde Gran Canaria y la Península, incluida la Unidad de Intervención Policial (UIP) de Madrid.
Del total de efectivos, 1.160 son agentes de los cuerpos de policiales, entre Policía Local, Nacional, Guardia Civil y Policía Canaria, además de bomberos, Protección Civil, Cruz Roja y personal sanitario. La Policía Nacional española desplegará unos 620 agentes y la Guardia Civil alrededor de 250. La coordinación se realizará desde un Puesto de Mando Avanzado (PMA), que controlará las cámaras, con “especial incidencia en el Cuadrilátero y en calles secundarias”, y los drones de la Policía Local y Nacional, según la información institucional.
El dispositivo prioriza el control de grandes concentraciones en eventos como la Cabalgata Anunciadora, el Coso Apoteosis y el Entierro de la Sardina. La Guardia Civil instalará enlaces en el PMA y, junto a la Policía Nacional española, sectorizará la vigilancia en la Feria de Atracciones del recinto portuario.
En materia de transporte, la empresa pública Titsa ha programado 617 servicios extraordinarios con previsión de superar las 417.000 personas transportadas, mientras el tranvía modificará sus paradas durante los bailes y el Carnaval de Día.
El operativo no detalla el coste económico total de movilizar a centenares de agentes de otras regiones ni la partida presupuestaria municipal asignada a este despliegue de seguridad, en comparación con la inversión en otros servicios públicos o actividades culturales durante las fiestas.