Irán acepta retomar conversaciones nucleares con EE.UU. bajo condiciones
Teherán plantea negociaciones limitadas a su programa nuclear mientras Washington mantiene la amenaza de nuevos ataques y Netanyahu cuestiona cualquier acuerdo.
La República Islámica de Irán ha aceptado reanudar conversaciones nucleares con Estados Unidos de forma condicionada, en lo que serían las primeras negociaciones desde que la administración de Donald Trump bombardeara tres instalaciones nucleares iraníes el pasado verano, según informaron fuentes diplomáticas a CNN. Las conversaciones, aún no cerradas en su formato definitivo, podrían celebrarse esta semana en Omán o Turquía, tras desacuerdos sobre la sede, los participantes y el alcance de la agenda. La Casa Blanca confirmó que el diálogo "sigue adelante", aunque reiteró que la opción militar sigue sobre la mesa si fracasa la vía diplomática.
El presidente iraní Masoud Pezeshkian afirmó que ha autorizado a su ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, a negociar únicamente “si existe un entorno adecuado, libre de amenazas y expectativas irrazonables”, según escribió en X. Pezeshkian subrayó que las conversaciones deberán ceñirse “al marco de los intereses nacionales” y que se producen tras “peticiones de gobiernos amigos de la región”. No obstante, el poder último en Irán recae en el líder supremo, Ali Jamenei, quien advirtió el domingo de que cualquier nuevo ataque estadounidense desencadenaría una guerra regional.
Las negociaciones se producen en un contexto de amenazas directas por parte de EE.UU. En las últimas semanas, Trump ha enviado un grupo de portaaviones y buques de guerra a la región y ha reiterado públicamente su disposición a atacar Irán si no acepta un nuevo acuerdo nuclear. Según CNN, fuentes conocedoras del asunto señalaron que la Casa Blanca ha estudiado incluso ataques contra líderes iraníes, instalaciones nucleares e instituciones estatales. Paralelamente, Irán ha reforzado la protección de sus instalaciones nucleares, ha profundizado su construcción bajo tierra y ha impedido inspecciones del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), que ya había alertado de que Teherán enriquecía uranio al 60%, un nivel inédito en un país sin armas nucleares.
Mientras tanto, Israel ha presionado a Washington para endurecer aún más su postura. El primer ministro Benjamin Netanyahu trasladó al enviado estadounidense Steve Witkoff qu Irán “ha demostrado repetidamente que no se puede confiar en sus promesas”. Netanyahu insistió en que cualquier acuerdo "sería incumplido" por Teherán, en línea con las condiciones planteadas por Trump para negociar en varias líneas estratégicas: cero enriquecimiento de uranio, límites al programa de misiles balísticos y el fin del apoyo iraní a aliados regionales del Eje de la Resistencia, exigencias que Irán ha calificado de inaceptables por vulnerar su soberanía. A pesar de ello, ambas partes confirman que las conversaciones se retomarán el viernes, bajo una presión militar y diplomática que mantiene a la región al borde del colapso bélico.