Victoria sindical en el mayor albergue de personas sin hogar del Estado español
Los trabajadores del Centro de Acogida San Isidro de Madrid logran que la justicia obligue a ASISPA a reconocerles como Técnicos en Integración Social, y no como monitores.
El equipo socioeducativo del Centro de Acogida San Isidro (CASI), el mayor albergue para personas sin hogar de todo el Estado español, ha logrado una victoria judicial histórica contra la empresa concesionaria ASISPA. Según la nota de prensa de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO, la sentencia del Juzgado de lo Social nº 11 de Madrid reconoce que la empresa "ha venido infraclasificando y precarizando deliberadamente a sus trabajadoras", contratándolas como Monitores (Grupo Profesional 3) cuando ejercen funciones efectivas y poseen la titulación de Técnicas en Integración Social (Grupo 2).
El delegado sindical Borja Cañadas Martín detalla que el proceso fue largo y que la empresa "hacía oídos sordos" durante años, oponiéndose a acuerdos en mediación. Esto llevó a la plantilla a convocar una huelga, interponer una denuncia y movilizarse. La sentencia, con efectos retroactivos desde el 15 de marzo de 2024, obliga a la reclasificación profesional y a una subida salarial para las trabajadoras afectadas.
"Se paga como si se tratara de puestos auxiliares"
La Federación Sindical señaló en su comunicado que esta práctica es "habitual en el sector", un ámbito feminizado donde se exige "alta cualificación, responsabilidad y autonomía" en la intervención con personas en situación de extrema vulnerabilidad, pero se paga "como si se tratara de puestos auxiliares". El fallo judicial desmonta, según el sindicato, el "modelo empresarial de ASISPA" basado en esta infraclasificación.
"Aviso claro"
Desde CCOO calificaron el fallo de "aviso claro" al conjunto del sector de la intervención social y reivindicaron la organización y lucha colectiva como motor de lucha contra la precariedad. Animan a otros trabajadores en situación similar a seguir este ejemplo, que ya sienta jurisprudencia, subrayando que "los derechos no se mendigan, se conquistan".