BBVA obtiene beneficios récord de 10.511 millones
El banco anunciará un dividendo de más de 5.200 millones y una recompra de acciones por 4.000 millones, tras un año de crecimiento del crédito y márgenes impulsados por los tipos de interés.
BBVA ha obtenido unos beneficios de 10.511 millones de euros en 2025, la cifra más alta de su historia, según el comunicado de resultados publicado este miércoles por la entidad financiera. El grupo bancario destinará más de 9.200 millones de euros a sus accionistas, combinando un dividendo de 5.249 millones –un 31% superior al de 2024– y un plan de recompra de acciones de 3.960 millones anunciado en diciembre. El presidente, Carlos Torres Vila, calificó el desempeño como "excelente" y afirmó que el banco está "en su mejor momento".
Estos resultados se sustentan en el crecimiento del margen de intereses, que aumentó un 13,9% hasta los 26.280 millones de euros, un indicador que refleja los ingresos derivados de los préstamos concedidos. La cartera crediticia total creció un 16,2%, destacando el segmento de grandes empresas. El banco afirma que este crecimiento "tuvo un impacto positivo en la sociedad", citando que 160.000 familias accedieron a una hipoteca y un millón de pymes y autónomos obtuvieron financiación.
Sin embargo, este modelo de rentabilidad récord contrasta con el contexto social de encarecimiento de la vivienda y presión financiera sobre hogares y pequeñas empresas. Mientras BBVA celebra un índice de eficiencia del 38,8% –que mide la relación entre gastos e ingresos– y un retorno sobre el capital tangible (ROTE) del 19,3%, organizaciones sociales y sindicatos han denunciado repetidamente las prácticas de cláusulas abusivas, comisiones y la asimetría en la negociación de condiciones crediticias.
La estrategia de distribución masiva de capital a los propietarios del banco –dividendos y recompra de acciones– se produce en un año en el que la entidad movilizó 30.200 millones en "iniciativas sociales" y captó hasta 11,5 millones de nuevos clientes, el 66% por vía digital. Este contraste entre la acumulación financiera privada y el discurso de "impacto social" evidencia la dinámica estructural del sector: la banca privatiza ganancias extraordinarias mientras socializa los riesgos y costes de la intermediación financiera en la economía.