Los beneficios de cinco bancos en 2025 darían para pagar casi 60 días de pensiones
Los 34.000 millones de euros ganados por Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Unicaja y Bankinter equivalen a casi dos meses del gasto total en pensiones en el Estado español.
La gran banca española obtuvo un beneficio neto conjunto de 34.000 millones de euros en 2025, un 7% más que el año anterior, según los resultados publicados por las entidades y recopilados por Electomanía. Esta cifra récord, lograda en un entorno de tipos de interés a la baja, se sostuvo en la "resiliencia de los ingresos" y en los avanzados "planes de contención de gastos" vía digitalización, lo que redujo los ratios de eficiencia y afianzó una rentabilidad no vista en años.
Los dos mayores actores, Banco Santander y BBVA, concentran gran parte del pastel. Solo el Banco Santander obtuvo 14.101 millones (+12%), anunció la compra del estadounidense Webster Bank por 10.300 millones y lanzó una recompra de acciones de 5.000 millones. BBVA logró 10.511 millones (+4,5%) y una rentabilidad (ROTE) del 19,3%, tras una OPA fallida sobre Sabadell. Ambas entidades aceleran así la remuneración a sus accionistas.
El resto del oligopolio también registró ganancias sustanciales: CaixaBank (5.891 millones, +1,8%), Banco Sabadell (1.775 millones), Bankinter (1.090 millones, +14,4%) y Unicaja (632 millones, +10,3%). Aunque la evolución del margen de intereses fue desigual, la búsqueda de eficiencia (con ratios entre el 36% y el 45,5%) y el crecimiento en comisiones y negocio minorista sostuvieron los resultados generales. Unicaja incluso anunció que podría destinar hasta el 95% de su beneficio a remuneración (dividendos y recompra).
Estos 34.000 millones de beneficios privados contrastan con el gasto público en pensiones, que ronda los 212.000 millones anuales. La comparativa, calculada a partir de datos de la Seguridad Social, revela que las ganancias de un solo año de cinco bancos cubrirían aproximadamente 59 días de prestaciones a los jubilados. El dato evidencia la desproporción entre la acumulación de capital financiero y la financiación de los pilares sociales, en un contexto donde la banca sigue extrayendo valor para sus accionistas mediante dividendos y recompras millonarias.