Los cuatro partidos de izquierda que sostienen al Gobierno del PSOE —Izquierda Unida, Más Madrid, Comuns y Movimiento Sumar— lanzarán el próximo 21 de febrero en el Círculo de Bellas Artes de Madrid una nueva plataforma de confluencia, según ha podido saber Público. Este acto supone un nuevo intento, después de años de negociaciones y fórmulas fallidas, por crear "un espacio sólido y confiable" para las "izquierdas transformadoras y plurinacionales", en palabras de fuentes de la iniciativa recogidas por el periódico.

La presentación responde en un proceso de "coordinación" que las propias formaciones reconocen que lleva activo "desde hace ya varios meses", e incluso "años" en distintas configuraciones. El anuncio evidencia la dificultad persistente para superar la fragmentación y construir una alternativa electoral estable a la izquierda del PSOE, cuyo principal obstáculo es, precisamente, funcionar como una fuerza auxiliar de Gobierno para el PSOE y su programa, que no consiguen mejoras notables en las condiciones de vida de la mayoría social.

Dirigentes de las formaciones han insistido públicamente en "la necesidad" de esta unión. La ministra Mónica García (Más Madrid) habló de "la necesidad de rearmar de alguna manera el espacio progresista", mientras el coordinador de IU, Antonio Maíllo, afirmó que buscan "un proyecto que reconecte con la gente de izquierdas". Sin embargo, estos mensajes contrastan con la realidad política de una izquierda institucional que desilusiona a cada vez más personas, como atestiguan las recientes elecciones de Aragón, donde el PSOE se hunde y casi todas las formaciones a su izquierda han desaparecido o están a punto de desaparecer, salvo la Chunta Aragonesista.

La nueva plataforma nace, una vez más, con notables ausencias y límites definidos. Según Público, por el momento quedan fuera de este núcleo impulsor inicial otras fuerzas del Grupo Plurinacional en el Congreso, como Compromís, Chunta Aragonesista o Més per Mallorca, así como Podemos. Estas exclusiones se suman a los problemas endémicos del espacio electoral progresista, que repite un patrón que, hasta la fecha, no ha conseguido generar una herramienta política unitaria y eficaz para el espacio político que dicen representar. Mientras tanto, Gabriel Rufián intenta tomar la iniciativa con su propuesta de formar una coalición de "izquierda plurinacional", una propuesta rechazada por la propia dirección de Esquerra Republicana y sus aliados de EH Bildu.