El Estado español registró en 2024 una reducción del 2,7% en el gasto público destinado a vivienda, equivalente a 208 millones de euros menos que el año anterior, según los últimos datos provisionales difundidos por el Ministerio de Hacienda. Esta caída, la única entre las diez funciones de gasto analizadas, contrasta con el aumento global del gasto público del 6,6% y se produce en un contexto de crisis habitacional generalizada.

La bajada se concentra casi exclusivamente en las entidades locales (-217 millones), mientras las comunidades autónomas reducen un 0,5% y la administración central registra un repunte muy leve. Dentro de las partidas municipales, el desplome se concentra principalmente en áreas como "urbanismo", con 159 millones menos (-6,9%) y "desarrollo comunitario", con 43 millones menos (-3,9%).

El gasto en vivienda nunca ha superado el 1,3% del PIB, tras alcanzar ese máximo en 2009 tras la burbuja inmobiliaria, y tocó un mínimo del 0,41% en 2019. En 2024 no llegó a medio punto, con un 0,48%, que, aunque en cifras absolutas no sea la más baja, lo es en cuanto al gasto relativo del total de  partidas, siendo la menos dotada de toda la serie histórica. En comparación, la media de gasto en la UE es del 1,2%, según datos de Eurostat del 2023, y quedan aún más lejos de, entre otros, el 4,3% de Italia. El parque protegido español (3,4%) también está muy por debajo de la media europea (9%).

Las viviendas protegidas calificadas definitivamente repuntaron en 2024 a 14.371, pero siguen siendo menos que hace diez años. Las iniciadas (23.967) tardan como mínimo, más de dos años en finalizarse. Cabe destacar que las cifras relacionadas con las deducciones fiscales y los bonos al alquiler aprobados por el Gobierno español para los rentistas no se incluyen en estos datos, sino en los relativos a "prestaciones sociales".