La justicia rusa condenó el pasado viernes a nueve años de prisión al antifascista Bogdan Yakimenko, a quien consideró organizador de Antifa United, una agrupación que las autoridades califican de "comunidad extremista". Según detalla el portal avtonom.org, la jueza Ekaterina Stepina, del Tribunal de Distrito Izmailovsky de Moscú, dictó la sentencia contra Yakimenko y otros dos militantes en un caso contra el antifascismo en Rusia. Roman Chizhikov fue condenado a tres años y medio de prisión, e Ilya Popov a dos años y medio, penas sensiblemente inferiores por haber cooperado con la investigación y declarado contra Yakimenko.

El cuarto imputado, Matvey Ostrovsky, "falleció" durante el proceso. Pese a ello, el tribunal lo declaró culpable y archivó el caso por su muerte. Los cuatro fueron detenidos en junio de 2024 en el marco de una operación contra la militancia antifascista. Yakimenpo ya había sido procesado anteriormente tras sufrir un ataque de un grupo neonazi en 2020. Pasó un año bajo arresto domiciliario, luego con restricciones de movimiento y ocho meses en prisión preventiva. En 2023 había sido condenado a cuatro años de trabajos forzados, una sentencia que estaba recurrida cuando se produjo su nueva detención.

Yakimenko nunca ocultó su ideología y atribuyó el interés que tenían en el Centro Antiextremista "E" y los servicios de inteligencia FSB sobre su militancia. El antifascista ruso se negó a abandonar el país, estudió Derecho y aspiraba a ejercer como abogado. En su última declaración ante el tribunal, advirtió que una condena equivaldría a declarar a los antifascistas "fuera de la ley".

Ahora, con la sentencia firme, organizaciones de derechos humanos denuncian la utilización del artículo 282.1 del Código Penal ruso (organización de una comunidad extremista) para criminalizar el antifascismo, en un contexto de creciente que equipara la lucha contra el fascismo con el "extremismo". La condena a Yakimenko envía un mensaje claro: defender la memoria histórica y oponerse al neonazismo puede costar nueve años de cárcel en Rusia.