El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció este jueves durante la 40ª cena anual del Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia (CRIF) que el gobierno presentará en abril una proposición de ley para penalizar el antisionismo. La iniciativa, impulsada por la diputada Caroline Yadan, equiparará las críticas a la existencia del Estado de Israel con el antisemitismo, según informa Le Parisien. Al acto asistieron unas 1.000 personas, entre ellas 20 ministros del gobierno francés, y en su discurso Lecornu reafirmó que "Francia está al lado de la existencia del Estado de Israel".

Lecornu justificó la nueva legislación argumentando que "después de la penalización del antisemitismo, hay que dar un paso más, porque llamar a la destrucción de Israel es un llamamiento a la puesta en peligro de todo un pueblo". El jefe del gobierno francés sostuvo que "declararse antisionista es cuestionar el derecho de Israel a existir" y denunció la "ambigüedad" mantenida por "algunos" entre la crítica al gobierno de Benjamín Netanyahu y el rechazo a la existencia del Estado sionista. La medida pretende castigar expresamente las posiciones que niegan el derecho a la existencia del Estado de Israel.

La anunciada ley se inscribe en una ofensiva más amplia contra la solidaridad con Palestina en el Estado francés, donde en los últimos años se han multiplicado las acciones judiciales contra militantes, activistas y organizaciones propalestinas. Organizaciones de derechos humanos y sectores de la izquierda francesa han denunciado que la equiparación entre antisionismo y antisemitismo supone un grave ataque a la libertad de expresión y una maniobra para criminalizar las críticas a las políticas anticoloniales al Estado de Israel, especialmente en el contexto de la guerra genocida que libran los sionistas contra Gaza, que ha causado más de 72.000 muertos confirmados desde octubre de 2023.

La medida llega en un contexto de reciente movilización internacional contra los crímenes de Israel en Palestina y mientras la Corte Internacional de Justicia examina una demanda por genocidio contra el Estado de Israel. El gobierno francés, que se presenta como "garante de los derechos humanos", opta una vez más por legislar contra las ideas en lugar de contra los crímenes de guerra, alineándose con los intereses geopolíticos del sionismo y de su propio complejo militar-industrial en detrimento de las libertades políticas.