Trump da un ultimátum de 10 días a Irán para alcanzar un acuerdo
EE.UU. completa su mayor despliegue militar desde la guerra de Irak y advierte de que, si no, "pasarán cosas malas".
El presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, ha lanzado este jueves un ultimátum de aproximadamente diez días a la República Islámica de Irán para alcanzar un acuerdo sobre su programa nuclear y de misiles, en una intervención durante la cumbre inaugural de su autoproclamada "Junta de Paz" en Washington. "Sabremos más sobre Irán en unos diez días", afirmaba Trump, quien aseguró que las conversaciones de esta semana en Ginebra fueron "en buena dirección", pero advirtió: "Si no, pasarán cosas malas a Irán". El mandatario justificó los ataques conjuntos con Israel contra instalaciones nucleares iraníes en junio de 2025 como "un paso necesario" para "la paz en Oriente Medio" y sugirió que podría ser necesario "ir un paso más allá".
El ultimátum verbal de Trump coincide con el mayor despliegue militar estadounidense en la región desde la guerra de Irak. Dos grupos de ataque de portaaviones —el USS Abraham Lincoln, ya desplegado en el Mar Arábigo y el Estrecho de Ormuz, y el USS Gerald R. Ford, recién llegado tras participar en el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro— navegan acompañados de destructores, cruceros y submarinos. A ellos se suman decenas de aviones cisterna, medio centenar de cazas adicionales y el traslado preventivo de parte del personal del Pentágono fuera de la región ante posibles contraataques iraníes, según informaciones recabadas por CNN y The New York Times. Altos funcionarios de Seguridad Nacional se reunieron el miércoles en la Casa Blanca para discutir la situación, mientras las fuerzas israelíes han aumentado sus preparativos y prevén una reunión de su gabinete de seguridad el próximo domingo.
Irán, por su parte, no permanece impasible ante las amenazas de los imperialistas. El líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, publicó este martes en X una imagen generada por inteligencia artificial del portaaviones estadounidense en el fondo del océano, acompañada de un mensaje amenazante: "Más peligroso que ese buque de guerra es el arma que puede enviarlo al fondo del mar". En el plano militar real, Irán ha intensificado la protección de sus instalaciones nucleares con capas de hormigón armado y tierra, según han mostgrado algunas imágenes satelitales analizadas por el Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional. El país persa también habría desplegado misiles balísticos Khorramshahr 4 —capaces de alcanzar la Palestina ocupada por el Estado de Israel en tan solo 10 minutos— en bases secretas subterráneas. Este jueves, además, medios estatales iraníes informaron de maniobras navales conjuntas con Rusia en el mar de Omán.
Mientras Washington y sus aliados exigen limitar tanto el programa nuclear como el de misiles balísticos iraníes —la principal arma defensiva de Teherán ante su inferioridad en aviación, potencia nuclear y naval—, las negociaciones indirectas celebradas esta semana en Ginebra apenas lograron avances limitados. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, reconoció que el proceso está "lejos de concluir", mientras la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, admitió que las partes siguen "muy alejadas en ciertos puntos clave".
Las posiciones escoradas en la mesa de negociación son las siguientes: Irán se muestra dispuesto a negociar medidas técnicas para reducir su capacidad nuclear —como diluir uranio enriquecido al 60% o convertirlo en óxido— a cambio de que las potencias occidentales alivien las sanciones que asfixian su economía, pero se niega a ceder en su programa de misiles balísticos convencionales, considerado una "línea roja" de su defensa. EE.UU. e Israel piden que Teherán desmantele su sistema de misiles, que pare cualquier tipo de enriquecimiento de uranio —incluso a un nivel civil— y que detenga el apoyo a los actores regionales del Eje de la Resistencia, como Hamas, Hezbollah y el Movimiento Ansarrollah de Yemen, entre otros. La diplomacia como "primera opción" que proclama la administración Trump se despliega bajo la sombra de 140.000 toneladas de portaaviones, bombarderos y tropas listas para agredir a Irán en cualquier momento, en lo que constituye un chantaje militar descarnado: aceptar las condiciones impuestas por Washington y Tel Aviv o asumir bombardeos. Mientras tanto, el pueblo iraní, sumido en una grave crisis económica, sequía y cortes de electricidad, observa cómo su gobierno y el imperio se preparan para una posible guerra de dimensiones colosales.