Ortega Smith se enfrenta a Abascal, anuncia acciones legales y se aferra a la portavocía municipal
El cofundador de Vox denuncia una "guerra sucia" para justificar su expulsión, niega haber filtrado información y advierte de que "conoce muchas" informaciones reservadas.
El portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, Javier Ortega Smith, ha anunciado este viernes que recurrirá la suspensión cautelar de militancia impuesta por la dirección del partido y no descarta llegar a la "jurisdicción ordinaria" para defender su "honorabilidad". En su primera comparecencia tras conocerse el expediente disciplinario, Ortega Smith denunció una "asquerosa y repugnante guerra sucia" de filtraciones a medios para justificar su cese, y aseguró ante los medios que seguirá ejerciendo como portavoz municipal al contar con el respaldo de dos de los cinco concejales del grupo. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, respaldó su postura al afirmar que la decisión sobre la portavocía corresponde al grupo municipal y no a la dirección estatal.
Ortega Smith, que pertenece al Comité Ejecutivo Nacional de Vox desde 2014, aseguró tener "la conciencia muy tranquila" y negó haber filtrado información reservada del partido, pese a que, según dijo, "conoce muchas". "Mi honorabilidad no está en venta", subrayó. El edil disidente cuestionó la estrategia de la dirección en un momento en que "España está gobernada por un tirano y una organización criminal" y en el que "la fuerza de Vox es más necesaria que nunca". Ironizó sobre el cambio de lema: "De 'luchemos codo con codo' han pasado a 'metamos codazos a todo aquel que nos moleste'".
El líder de Vox, Santiago Abascal, eludió este viernes responder a las acusaciones de Ortega Smith en una comparecencia desde Lerma (Burgos), donde aseguró que los partidos "no están para mirarse el ombligo" y que la dirección de Vox "ya ha hecho todo lo que tenía que hacer". Abascal se limitó a insistir en que "España sufre una mafia criminal y una estafa política" y que su obligación es "responder a los electores", según recoge ABC. El silencio del líder contrasta con las declaraciones del exsecretario general de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, quien publicó en X que "cuando pasen los años, Santi no recordará esta declaración con orgullo".
El choque se produce en un momento delicado para Vox, inmerso en la precampaña de las elecciones en Castilla y León, donde el CIS augura un estancamiento que podría frenar la tendencia alcista del partido tras los éxitos electorales cosechados en Extremadura y Aragón. Ortega Smith se aferra a "los valores fundacionales del partido" —"lucha contra el separatismo", "bajada de impuestos", "rechazo a la ideología de género"— en un momento en que la dirección apuesta por un giro hacia posiciones estrictamente alineadas con la agenda MAGA de Donald Trump y por cierta "renovación" de perfiles. La rebelión interna del cofundador, que mantiene el control de dos concejales en el Ayuntamiento de Madrid, supone un desafío inédito a la autoridad interna de Abascal y evidencia las grietas del partido.