Un grupo de jóvenes de Santiago (Galiza) presentó este viernes el Ximnasio Popular Amada García, un proyecto autoorganizado que busca acercar el deporte comunitario a la clase trabajadora de la ciudad y convertirlo en una herramienta de organización política y social. Tras ocho meses de trabajo, los impulsores explicaron en un encuentro abierto las bases de una iniciativa que nace "frente a la expansión de las ideas reaccionarias entre la juventud" y con la convicción de que "aún tenemos margen suficiente para convertir este momento de crisis en un aumento de las capacidades políticas y organizativas de la clase trabajadora", según publicaron en sus redes sociales.

El nombre del gimnasio rinde homenaje a Amada García, una militante comunista de Mugardos asesinada en 1938 tras el golpe fascista, poco después de dar a luz en la prisión de A Coruña. Los promotores del proyecto reivindican su figura como ejemplo de "disciplina y trabajo militante" y subrayan que su legado inspira la voluntad de construir "una alternativa real para la clase trabajadora". "En tiempos de repliegue pretendemos inspirarnos en quienes representaron una alternativa y lograron, aun no siendo capaces de vencer, ampliar nuestras libertades, derechos políticos y calidad de vida", señalan en su manifiesto.

"Si entrenamos juntas, luchamos mejor juntas"

El modelo deportivo que proponen se aleja deliberadamente de la lógica comercial imperante. Apuestan por un "deporte militante" que promueva la cooperación frente al individualismo y las dinámicas de consumo autodestructivas que, a su juicio, fomenta el deporte burgués. El espacio se concibe, por tanto, como un lugar "seguro y antifascista" donde practicar deporte "lejos de dinámicas de violencias intra-clase, individualismo y mercantilización". La máxima que resume el espíritu del proyecto es: "Si entrenamos juntas, luchamos mejor juntas".

El Ximnasio Popular Amada García se plantea también como una respuesta al auge de los discursos misóginos, LGTBIfóbicos y racistas amplificados por las redes sociales. "Precisamos espacios para empezar a plasmar nuestros valores, espacios seguros desde los que combatir las violencias del día a día", defienden. El proyecto incluye entre sus objetivos mejorar la instrucción física y mental, así como la preparación en materia de autodefensa, entendida como una herramienta colectiva. Los impulsores hacen un llamamiento abierto a participar: "Animamos a todas las personas interesadas a contactarnos, a acercarse a entrenar y a impulsar con nosotros este proyecto".