México confirma la muerte de 'El Mencho' y desata una oleada de violencia
La caída del líder del cártel Jalisco Nueva Generación en un operativo con ayuda de EE.UU. desata bloqueos, incendios y enfrentamientos en al menos 21 estados, dejando 26 muertos, entre ellos una mujer embarazada.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) de los Estados Unidos Mexicanos confirmó este domingo la muerte de Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, el líder del cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), durante un operativo militar en el municipio de Tapalpa, Jalisco, según informa el diario mexicano La Jornada. La dependencia detalló que la operación se realizó con inteligencia proporcionada por autoridades de los Estados Unidos de América, en coordinación con el Centro Nacional de Inteligencia y la Fiscalía General de la República. En el despliegue participaron Fuerzas Especiales del Ejército, aeronaves de la Fuerza Aérea y la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional, que mataron a cuatro presuntos miembros del CJNG en el lugar, junto a tres más durante el traslado aéreo a la Ciudad de México, entre ellos Oseguera Cervantes.
La noticia de la caída del Señor Mencho desencadenó una violenta reacción del crimen organizado en al menos 21 estados del país, según el recuento del rotativo mexicano. Se registraron narcobloqueos, quema de vehículos y ataques a comercios, principalmente tiendas Oxxo y sucursales del Banco del Bienestar, en entidades como Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Zacatecas, Nayarit, Colima, Aguascalientes, Baja California, Estado de México, Puebla, Tamaulipas, Veracruz, Oaxaca, Querétaro, Quintana Roo, Guerrero, Hidalgo, Tlaxcala, Chiapas, Sinaloa y Morelos. El saldo hasta la tarde del domingo era de 26 muertos, entre ellos 17 integrantes de fuerzas de seguridad federal y estatal, ocho presuntos miembros del CJNG y una mujer embarazada, así como 27 detenidos y 69 tiendas Oxxo y 20 sucursales del Banco del Bienestar incendiadas.
Oseguera Cervantes, de 59 años, era considerado por la DEA como el "objetivo número uno" y el principal responsable del tráfico de fentanilo, metanfetamina, cocaína y heroína hacia EE.UU., que ofrecía 15 millones de dólares por su captura. Nacido en Aguililla (Michoacán) en 1966, consolidó el CJNG tras la muerte de Ignacio Coronel en 2010, convirtiéndolo en una de las cinco organizaciones criminales internacionales no estatales más poderosas; según el Departamento de Justicia estadounidense, solo por detrás de la mafia rusa y las tríadas chinas. Sus integrantes han sido fotografiados y filmados en numerosas ocasiones con equipamiento militar y vehículos propios de un estado poderoso, lo que ha levantado sospechas. Fuentes del Gabinete de Seguridad de México señalaron a La Jornada que el CJNG ha logrado desarrollar un "modelo corporativo" que le permitió extenderse por todo el extenso país, operando como "una franquicia con grupos locales".
El gobierno mexicano logró su objetivo operativo, pero el precio a pagar ha sido una jornada de terror propia de una guerra civil: amplias zonas del país paralizadas, clases suspendidas, transporte público detenido y población encerrada en sus hogares mientras grupos armados demostraban su capacidad de reacción y coordinación nacional. El CJNG ha sido descabezado, pero la organización que construyó mantiene su estructura y su potencia de fuego, como quedó demostrado en los más de cien ataques coordinados que sembraron el caos desde Jalisco hasta Quintana Roo. Las autoridades celebran una baja importante en su "guerra contra el narco", a costa del sufrimiento de las clases populares mexicanas, que ponen los muertos mientras los cárteles se recomponen como La Hidra, gracias a la situación estructural que alimenta el negocio de las drogas.