La dirección del PP se pone al frente de las negociaciones con Vox
Génova desautoriza a María Guardiola y participará directamente en las conversaciones para evitar repeticiones electorales en Extremadura y Aragón, mientras Vox sigue exigiendo alcanzar un pacto programático.
La dirección estatal del Partido Popular ha tomado las riendas de las negociaciones con Vox para investir a los presidentes de Extremadura y Aragón, María Guardiola y Jorge Azcón, ante el riesgo real de una repetición electoral en ambas comunidades. La vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, anunció este lunes que Génova participará directamente en las mesas de negociación para "facilitar los acuerdos" y garantizar que se ajusten a las "posiciones nacionales" del partido, según informa El País. La decisión supone un giro en la estrategia de Alberto Núñez Feijóo, que hasta ahora había dejado manos libres a sus barones territoriales, y responde a la amenaza lanzada por Santiago Abascal de forzar una repetición electoral en Extremadura si no hay un "cambio de rumbo drástico" en las políticas del PP.
El golpe de timón de Génova llega después de semanas de cambios discursivos de Guardiola, que pasó de llamar "machista" a Abascal a asegurar que "son más las cosas que comparten" con Vox, pasando por una polémica entrevista en OkDiario donde afirmó que "el feminismo que defiendo, estoy convencida de que es el feminismo que defiende Vox". La dirección estatal llamó al orden a la presidenta extremeña en privado y Carmen Fúnez, vicesecretaria del PP, le lanzó un aviso en público: "Hay que hacer menos ruido en los medios de comunicación y trabajar más". El PP teme que los problemas en Extremadura se contagien a Aragón, donde Jorge Azcón se dejó dos escaños en diciembre y Vox rozó el 18% de los votos. Además, pronto se celebrarán otras citas electorales importantes como Castilla y León (15 de marzo) y Andalucía (junio).
"Un nuevo marco negociador"
El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, anunció también este lunes un "nuevo marco negociador" que aparca la exigencia de entrar en los gobiernos autonómicos hasta alcanzar un "acuerdo detallado de medidas concretas" con "cesiones de ambas partes que sean claras y conocidas por todos los españoles". Garriga justificó el cambio de estrategia por el "mucho nerviosismo" y los intentos de torpedear la negociación por parte de medios y políticos, no solo del PP sino también de Vox, en alusión a la crisis interna abierta por la purga de Javier Ortega Smith y sus concejales afines en el Ayuntamiento de Madrid. El dirigente advirtió que, si no hay un giro notable, sus diputados votarán no a la investidura de Guardiola cuando se someta a votación previsiblemente el 3 de marzo.
Votaciones de investidura
Ambas comunidades afrontan plazos clave esa semana: el 3 de marzo coinciden la primera votación de investidura de Guardiola y la constitución de las nuevas Cortes de Aragón. Si fracasan las negociaciones, los plazos legales llevarían a una repetición electoral conjunta el 28 de junio, un escenario que Génova quiere evitar a toda costa. La dirección popular negocia con Vox una "guía de principios rectores de relación con otros partidos" mientras intenta equilibrar su necesidad de pactar con los fascistas sin perder su perfil de partido de gobierno. La estrategia de Vox, sin embargo, apunta a forzar al PP a copiar su programa en materias como inmigración o el Pacto Verde, como ya hizo el gobierno valenciano de Carlos Mazón. La incógnita es si Feijóo logrará contener a sus barones y a su propio electorado mientras Abascal juega a desgastarle desde la oposición y desde sus propias filas, mientras afronta su propia crisis interna abierta por Ortega Smith.