La escritora y periodista Cristina Fallarás ha recopilado en un artículo publicado en Público los asesinatos machistas cometidos en el Estado español en lo que va de año. Son 15 crímenes machistas en apenas 52 días: 14 mujeres, una niña de 12 años y un niño de 10 han sido asesinados a manos de hombres. Fallarás incluye en su lista casos que no siempre entran en las cifras oficiales, como los de mujeres asesinadas por sus hijos o por su padre, y nombra una a una a las víctimas: Pilar Sánchez, Czarina, María del Carmen Díaz, María Isabel, Victoria H., Heitrum Hellwing, María Belén Fernández, Ana María, María José Bou, Petronila B. F., Tatiana Rodríguez, Almudena —gravemente herida—, y los menores Noemí, de 12 años, y Yared, de 10. La mayoría de los asesinatos se cometieron con arma blanca, mediante estrangulamiento o a golpes, y en varios casos los agresores se suicidaron después o se entregaron a la policía.

Los relatos de Fallarás, construidos a partir de reportes de Efeminista, Feminicidio.net y diversos medios locales y estatales, muestran un patrón recurrente: la mayoría de las víctimas habían denunciado previamente o existían órdenes de alejamiento contra sus agresores. Pilar Sánchez, asesinada el 4 de enero en Quesada (Jaén, Andalucía), tenía una "orden de alejamiento" contra su ex pareja, que la mató a cuchilladas. Czarina, degollada por su marido en Las Palmas (Canarias) el 6 de enero, había denunciado malos tratos en 2024, pero la denuncia quedó archivada en el sistema VioGén. Victoria H., asesinada delante de sus hijos en Málaga (Andalucía) el 24 de enero, tenía una orden de alejamiento contra su ex marido, clasificado como "de bajo riesgo", que la mató dentro de su propia casa. María José Bou y su hija Noemí, asesinadas el 17 de febrero en Xilxes (Castelló, País Valencià), también tenían una "orden de alejamiento" teórica contra el agresor, que las acuchilló y degolló igualmente.

La Fiscalía y los juzgados tenían conocimiento de muchos de estos casos. Abdelkader B., autor del asesinato de María José Bou y su hija Noemí, tenía antecedentes policiales y penales por violencia machista y una orden de alejamiento en vigor que, según las crónicas, infringía habitualmente. Christian, que estranguló a Petronila B. F. el 18 de febrero en Madrid, también tenía una orden de alejamiento. El sistema VioGén, diseñado para valorar y hacer seguimiento del riesgo, había clasificado a Victoria H. como de "bajo riesgo" y a María José Bou como de "riesgo medio" en una valoración reciente. En ambos casos, la protección no impidió el desenlace fatal.

La discrepancia entre las cifras oficiales y la realidad la explica la propia Fallarás: Efeminista contabiliza 10 mujeres asesinadas porque no incluye a dos asesinadas por sus hijos, a una asesinada por su padre ni a una chica sin relación conocida con su agresor. La periodista opta por incluirlas todas para una contabilización más rigurosa de la violencia machista, y subraya la frecuencia de los crímenes proponiendo un ejercicio: leer solo las mayúsculas con las que arranca cada párrafo para comprobar la "insoportable cotidianidad del asesinato de mujeres". Mientras se publicaba el artículo, una mujer permanecía en estado de muerte cerebral tras ser agredida por su expareja el 8 de enero en Calella (Barcelona). "La nómina del horror", advierte Fallarás, sigue abierta.