Este 27 de febrero se cumplen 50 años desde que en 1976, en Bir Lehlu, en pleno desierto del Sáhara Occidental, el Frente Polisario proclamó la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) ante miles de refugiados saharauis desplazados. Esta proclamación se produjo inmediatamente después de la salida del último soldado español del territorio el 26 de febrero, tras los Acuerdos de Madrid que entregaron el control a Marruecos y Mauritania. El Consejo Nacional Provisional Saharaui, a través de su presidente Enhmed uld Zeiu y el secretario general adjunto del Frente Polisario Mahfud Ali Beiba, declaró solemnemente la creación del Estado, invocando la Carta de las Naciones Unidas y la Resolución 1514 sobre descolonización.

Los primeros años de la RASD estuvieron marcados por una lucha armada intensa contra Marruecos y Mauritania, que se repartieron el territorio tras la retirada española. Mauritania renunció a su ocupación en 1979, pero Marruecos ocupó inmediatamente esa franja y consolidó su control sobre la mayor parte del Sáhara Occidental. El Frente Polisario, con el apoyo de Argelia, Libia y la Unión Soviética, mantuvo un tenaz guerra de guerrillas anticolonial que forzó a Marruecos a construir una enorme muro de más de 2.700 kilómetros para blindar el territorio ocupado. En 1991, tras años de negociaciones, la ONU logró un alto el fuego y la aprobación de un "Plan de Arreglo" que preveía la celebración de un referéndum de autodeterminación, pero Marruecos lo ha obstaculizado sistemáticamente impugnando el censo y bloqueándolo políticamente durante más de tres décadas, como la iniciativa saharaui de 2007.

Las propuestas de los saharauis han sido sistemáticamente marginada en favor del plan de colonización marroquí, especialmente a partir del reconocimiento por parte de Estados Unidos en 2020 de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, un giro que arrastró a Madrid, París y otros países europeos a respaldar la fórmula de autonomía .

El año 2025 ha supuesto un punto de inflexión definitivo para la causa saharaui. El pasado octubre, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por 11 votos a favor la resolución 2797, redactada por Estados Unidos, que renueva la misión de la Minurso y respalda por primera vez de forma explícita el "plan de autonomía" de Marruecos como "la base para una negociación que conduzca a solucionar el conflicto", marginando la vía del referéndum de autodeterminación .

Tras cincuenta años marcados por la lucha armada, la expulsión, el exilio y el abandono de las potencias imperialistas, la RASD conmemora su existencia como un acto fundacional de soberanía en un proceso de descolonización que permanece inconcluso y bajo amenazas diplomáticas inéditas. Sin embargo, el pueblo saharaui mantiene su lucha por la autodeterminación frente a la ocupación marroquí de gran parte del territorio, mientras la RASD funciona como Estado en los campamentos de refugiados en Argelia y en las zonas liberadas.

Numerosos movimientos y organizaciones saludan internacionalmente este aniversario reafirmando este derecho inalienable del pueblo saharaui a la libre determinación y exigiendo el fin de la ocupación, mientras las potencias mundiales han terminado por dar la espalda al pueblo saharaui, con la aprobación del "plan de autonomía" marroquí en la ONU y en tratados bilaterales, consolidando la ocupación y la traicionando formalmente a las reivindicaciones históricas de descolonización del pueblo saharaui, que se niega a enterrar sus ambiciones emancipadoras bajo la arena del desierto.