La primera ministra danesa, la socialdemócrata Mette Frederiksen, anunció este jueves desde la tribuna del Parlamento que convocará elecciones generales anticipadas para el próximo 24 de marzo, según informa EFE. Los comicios debían celebrarse como máximo el 31 de octubre, pero el adelanto responde al rédito electoral que ha obtenido su partido tras sus discursos "soberanistas" daneses frente a las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump.

El inquilino de la Casa Blanca ha expresado sin ambages su intención de anexionarse Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía danesa. "Trump no debería decidir sobre Groenlandia, y tampoco debería decidir cuándo hay elecciones en Dinamarca", declaraba Frederiksen a la radiotelevisión pública DR.

La política de "seguridad", fundamento de la política danesa

Frederiksen, que gobierna desde hace cuatro años en coalición con el Partido Liberal y el Partido Moderado, resaltó en su discurso que la política de "seguridad" será "el fundamento de la política danesa por muchos años" y que Dinamarca "seguirá rearmándose y ayudará a proteger a Europa contra la máquina de guerra rusa". También defendió el mantener de la línea dura política de inmigración, en un giro a la derecha que le ha valido críticas de sectores progresistas. La primera ministra no descartó ninguna fórmula de gobierno si su partido conserva la condición de más votado: "No excluyo nada de antemano, porque en el tiempo en el que vivimos no voy a plantear exigencias extremas".

En el plano económico, Frederiksen anunció que su partido propondrá introducir un impuesto al patrimonio para "combatir la desigualdad". "Cuando el uno por ciento más rico de la población posee cerca de un cuarto del total de la riqueza neta de los daneses, es demasiado desigual", declaró, según EFE. El gravamen permitiría recaudar unos 6.000 millones de coronas danesas (unos 800 millones de euros) que se destinarían "a las escuelas públicas de primaria", además del rearme. La propuesta busca rebajar las críticas internas que ha recibido su Ejecutivo por su gestión en la crisis de vivienda y su acercamiento a las tesis fascistas en materia migratoria.

Encuestas y desafíos

Según las encuestas más recientes citadas por Politico, el Partido Socialdemócrata podría obtener hoy un 22% de los votos, casi el doble que sus competidores más cercanos, la Izquierda Verde. Frederiksen admitió que "no tiene planes de permanecer en la política muchos años" y se mostró abierta tanto a repetir una coalición con "el centro político" como a formar una alianza con la izquierda. Mientras, la oposición de derecha debate quién será su candidato a primer ministro, con el líder de la Alianza Liberal, Alex Vanopslagh, dispuesto a disputarle el cargo, aunque los líderes de los partidos Conservador y Popular Danés han propuesto como alternativa al actual ministro de Defensa, Troels Lund Poulsen. La campaña electoral se desarrollará con los halcones de Washington sobrevolando Groenlandia, una cuestión que Frederiksen promete seguir gestionando con "firmeza": "El conflicto sobre Groenlandia aún no ha terminado. El gobierno seguirá protegiendo los intereses de Dinamarca". La pregunta que se hacen varios analistas internacionales es con qué puede Copenhague defender su territorio de ultramar.