La plataforma Irish Fans Against Israel ha anunciado que llevará su campaña de protesta "al corazón del fútbol irlandés, las gradas". Una encuesta reciente del Irish Football Supporters Partnership (IFSP), citada por el The Irish Sun, revelara que el 75,6% de los aficionados consultados se opone a que la selección dispute los partidos de la Nations League contra Israel. El sondeo, realizado entre 1.723 seguidores, demuestra que el 69,7% no asistiría al encuentro previsto en Dublín el 4 de octubre, y que el 90% lo haría por razones morales. En cuanto al partido de ida, previsto para el 27 de septiembre, el 87,4% asegura que no viajaría a Jaffa/Tel Aviv (Palestina ocupada) si finalmente se disputara allí, aunque actualmente se baraja una sede "neutral".

Las agrupaciones de ultras, que han tejido una alianza bajo la plataforma Irish Fans Against Israel, han emitido un comunicado en el que se definen como "la sangre vital del fútbol irlandés" y advierten de que "no nos quedaremos de brazos cruzados mientras se juega un partido que involucra al equipo de una nación que ha llevado a cabo un genocidio contra más de 70.000 personas inocentes". La declaración subraya la estrategia de visibilización en los estadios: "La visibilidad es clave para que esta campaña tenga éxito y es en las gradas donde se escucha la verdadera voz del fútbol irlandés. El fútbol irlandés no viste traje y corbata ni habita en las salas de juntas de la FAI, viste bufanda de seda y toca el tambor durante 90 minutos", subrayando el carácter de clase de las aficiones.

Los datos de la encuesta del IFSP, la única organización de aficionados con representación en la Asamblea General de la Federación Irlandesa de Fútbol (FAI), coinciden con los publicados el miércoles por la Asociación de Futbolistas Profesionales de Irlanda, que mostraban que el 63% de los jugadores de la Liga de Irlanda también se oponen al partido. La IFSP ha criticado duramente a la FAI por haber comunicado a sus miembros esta semana que los partidos seguirían adelante sin esperar los resultados de las consultas en curso. "Como colectivo, estamos decepcionados de que la junta y el ejecutivo de la FAI decidieran enviar una carta a los miembros de la Asamblea General mientras las encuestas a los principales actores, incluidos aficionados y jugadores, estaban en curso", denuncian en un comunicado publicado en redes sociales.

La campaña Irish Fans Against Israel promete que se hará oír la "verdadera voz del fútbol irlandés" y que no permitirá que "su marca única de fútbol se utilice como técnica de normalización para un estado genocida y canalla que continúa masacrando a miles de hombres, mujeres y niños inocentes con impunidad". Mientras la FAI insiste en mantener el calendario deportivo y la normalización de la selección de los genocidas, los aficionados preparan una respuesta a la altura en las gradas que promete convertir el partido en un escenario de denuncia política, demostrando que el fútbol, lejos de ser ajeno a la realidad social, puede convertirse en un altavoz de conciencia y lucha popular contra el genocidio. Irlanda, un país marcado históricamente por la opresión colonial y la lucha de liberación nacional, lo demuestra sacándole la "tarjeta roja" a la selección israelí.