El petróleo supera los 110 dólares en el peor shock energético desde la crisis de los 70
Irak y Kuwait paralizan gran parte de su producción al no poder exportar, Qatar suspende el gas y las gasolineras españolas aplican subidas del 25% mientras piden al Gobierno que les baje los impuestos.
El precio del petróleo se ha disparado este lunes por encima de los 110 dólares por barril, alcanzando su nivel más alto desde julio de 2022, después de que el cierre efectivo del estrecho de Ormuz paralizara las exportaciones de los principales productores del Golfo y haya desencadenado el shock energético más grave desde la crisis del petróleo de los años setenta, según informa Reuters. El barril de Brent ha escalado un 20% en la apertura de los mercados asiáticos, mientras el West Texas Intermediate estadounidense subió hasta un 22%, acumulando en la última semana subidas del 27% y el 35% respectivamente. La escalada responde al virtual bloqueo de la ruta por la que circula el 20% del petróleo y una quinta parte del gas natural licuado (GNL) mundial, después de que Irán advirtiera de que atacaría cualquier buque que intentara cruzarlo.
Irak, el segundo mayor productor de la OPEP, ha visto reducida su producción en los principales yacimientos del sur en un 70%, hasta apenas 1,3 millones de barriles diarios, porque no puede exportar a través del estrecho y ha agotado su capacidad de almacenamiento, según fuentes del sector citadas por la agencia. Kuwait Petroleum Corporation comenzó el sábado a recortar su producción y declaró fuerza mayor en sus envíos, sin precisar la magnitud del recorte. Qatar, por su parte, mantiene suspendida su producción de gas en la planta de Ras Laffan tras la represalia con drones iraníes, lo que ha retirado del mercado una quinta parte del suministro mundial de GNL y desatado una guerra de ofertas por los cargamentos disponibles entre Asia y Europa.
El impacto ya se deja sentir en el bolsillo de los consumidores. En el Estado español, las gasolineras han aplicado subidas de hasta el 25% en el precio de la gasolina, según denuncian usuarios en redes sociales, a pesar de que no existe desabastecimiento real e incluso antes de que los camiones cisterna acudieran a llenar los depósitos. La patronal del sector ha solicitado al Gobierno una reducción temporal de los impuestos a los combustibles para paliar el efecto de la escalada, en una maniobra que traslada el coste de la crisis a las arcas públicas mientras los precios siguen subiendo, impulsados por la especulación y el miedo al desabastecimiento futuro.
El nombramiento de Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo de Irán, en sustitución de su padre asesinado el primer día de la guerra, refuerza la determinación de Teherán de mantener el órdago a EE.UU., Israel y occidente en general. El nuevo líder ha recibido el respaldo de la Guardia Revolucionaria y del aparato de seguridad, mientras el ejército israelí amenaza con "no dudar en atacarle". La combinación de un liderazgo intransigente en Teherán, la parálisis de las exportaciones del Golfo y la especulación en los mercados dibuja un panorama de incertidumbre máxima, con los países asiáticos con China a la cabeza —importadores netos de energía— como principales potencias damnificadas. Mientras tanto, las grandes petroleras observan cómo sus cuentas de resultados se inflan a costa del sufrimiento de millones de personas.