Agentes de la Policía Nacional española detuvieron este domingo a diez fascistas que protagonizaron altercados durante la manifestación feminista del 8M en Madrid, convocada por la Comisión 8M y considerada la más multitudinaria de las dos celebradas en la capital. La organización neonazi Núcleo Nacional afirma que los arrestados son todos sus militantes. La Policía confirma los diez arrestos por desórdenes públicos, con un cargo adicional de "atentado a la autoridad" para uno de ellos, según fuentes de la Jefatura Superior de Madrid. Participantes en la marcha presenciaron la irrupción del grupo fascista en varias partes del trayecto, mientras los neonazis difundían en X que entre sus militantes se encontraba Isabel Peralta, condenada previamente por discurso de odio contra la inmigración.

Núcleo Nacional portaba una pancarta con un lema racista para boicotear la manifestación que miles de personas secundaron contra el machismo estructural, el auge del fascismo y la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel en Irán. El grupo es el más activo de la escena fascista del Estado español en lo últimos tiempos. Destacó en protestas como las de Ferraz en 2023 y los juicios contra sus miembros, aunque recientemente ha llevado a cabo actos en Asturies, Burgos y Barcelona, donde no han tenido demasiado éxito o directamente ha protagonizado rídiculas y esperpénticas escenas. Esto ha sido en gran medida por su propia falta de asistencia o por verse acorralados por convocatorias antifascistas paralelas, demostrando que la movilización y la organización antifascista surten efecto sobre los grupúsculos neonazis.

El grupo, presentado oficialmente por encapuchados el 14 de abril de 2024 en un acto en Madrid, y posteriormente radicado en una sede situada en una zona donde el alquiler de oficinas supera los 4.000 euros mensuales, lo que sus detractores han señalado como "sospechoso", preguntando quién financia realmente a Núcleo Nacional.