El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció este lunes desde Chipre que Francia prepara junto a sus aliados una misión "puramente defensiva" para "reabrir" el estrecho de Ormuz y escoltar a los buques que transportan petróleo y gas, según informa BFM TV. La operación, que se llevará a cabo "después de la salida de la fase más caliente del conflicto" en Oriente Medio, pretende garantizar la circulación por esta ruta estratégica por la que circula el 20% del crudo mundial y que permanece prácticamente bloqueada desde el inicio de la ofensiva estadounidense-israelí contra Irán el pasado 28 de febrero. Macron aseguró que la misión, de carácter "estrictamente pacífico", se desarrollará con socios "europeos y no europeos", entre los que mencionó a India y otros países asiáticos gravemente afectados por la interrupción del suministro.

El mandatario francés detalló que la maniobra gala en la zona incluirá "dos fragatas" en el marco de la operación Aspides, desplegada por la Unión Europea en el mar Rojo desde 2024, y que en total "la presencia francesa que se desplegará de la Mediterráneo oriental, en mar Rojo y justamente en la zona de Ormuz, movilizará ocho fragatas, dos portahelicópteros anfibios y nuestro portaaviones" Charles de Gaulle. Francia, Italia y España ya han enviado cada una una fragata a la región, en un despliegue que evidencia la creciente militarización europea ante el conflicto.

Durante su visita a la base militar de Paphos, Macron expresó su solidaridad con el presidente chipriota, Nikos Christodoulides, tras el ataque con drones sufrido por la isla días después del inicio de la ofensiva contra Irán. "Cuando Chipre es atacada, es Europa la que es atacada", sentenció el presidente francés. El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, presente en el acto, respaldó la postura asegurando que se trata de acciones "estrictamente defensivas, lejos de todo compromiso militar", y advirtió que "no aceptaremos que el más mínimo trozo de territorio europeo, como Chipre, sea expuesto al peligro". La República Islámica ha negado la autoría del ataque con drones en la isla.

La misión anunciada por Macron llega después de que el precio del petróleo se disparara por encima de los 110 dólares por barril ante el temor a una interrupción prolongada del suministro, y mientras las grandes petroleras occidentales ven aumentar sus beneficios a costa de la crisis energética. Bajo el discurso de la "defensa" y la "protección de Europa", se despliega una operación militar de gran envergadura que, lejos de buscar la paz, pretende garantizar el flujo de recursos energéticos para las potencias industriales mientras la población civil de Irán y los países vecinos sigue soportando el peso de una guerra de agresión que ya ha asesinado a más de 1.300 personas. La "reapertura" del estrecho, presentada como una "misión humanitaria", es en realidad una operación para asegurar que el petróleo siga llegando a quienes pueden pagarlo, mientras Irán, Líbano y Palestina siguen enterrando sus muertos.