Ortega Smith denuncia irregularidades económicas en Vox y acusa a Abascal de cesarlo
"Mandan cuatro empresarios fracasados que están ganando mucho dinero", afirma el fundador purgado, que vincula a su expulsión a denuncias internas sobre irregularidades en las cuentas del partido.
Javier Ortega Smith ha afirmado que las irregularidades económicas que denunció internamente en Vox provocaron su cese como secretario general en octubre de 2022, en lugar de una renuncia voluntaria, como presentó el partido. “Pregúntese por qué me cesan como secretario general. A lo mejor es porque yo internamente, que es donde correspondía, en el Comité Ejecutivo Nacional y en el Comité de Gestión, y en las conversaciones que tenía con Santiago [Abascal] todas las semanas, iba poniendo un día tras otro las irregularidades que estaba viendo. Yo las estaba denunciando, [la destitución] no fue por causalidad”, declaró este lunes en el Programa de Ana Rosa de Telecinco. Como miembro del Comité de Gestión, Ortega Smith aprobaba directamente los gastos, presupuestos e inversiones del partido, según fuentes de Vox citadas por El País.
Entre los puntos oscuros de las cuentas de Vox destacan las transferencias de 10,9 millones de euros en cinco años a la fundación Disenso, presidida por Santiago Abascal, quien también actúa como patrón perpetuo. El Tribunal de Cuentas ya cuestionó en su informe de 2019 las facturas por cientos de miles de euros a Tizona, empresa del conglomerado de Kiko Méndez-Monasterio —a quien Abascal llama su “gurú”— y Gabriel Ariza, hijo de Julio Ariza; esta firma carecía de empleados y recibía adjudicaciones directas sin competencia. En junio de 2024, el tesorero Javier Cortes firmó un contrato con Tizona por 22.145 euros mensuales al margen del IVA, según reveló El Confidencial.
"Empresarios fracasados que están ganando mucho dinero"
Ortega Smith describe a Vox como "una dictadura" y "un partido piramidal donde las decisiones las toman Abascal y cuatro personas a las que no ha votado nadie”, a las que califica de “empresarios fracasados que están ganando mucho dinero” y “profesionales de tres al cuarto que nunca han sido capaces de ganarse la vida”. Fuentes de Vox identifican a Méndez-Monasterio, Gabriel Ariza, Julio Ariza —que quebró el Grupo Intereconomía y debe más de 20 millones a Hacienda— y Enrique Cabanas, mano derecha de Abascal. Tras su sustitución por Ignacio Garriga, los pagos a estas empresas dejaron de pasar por sus manos, ya que el Comité Ejecutivo Nacional solo recibe información superficial de las cuentas.
Querella por filtración
Ortega Smith ha anunciado una denuncia ante la Agencia de Protección de Datos contra la dirección de Vox y su Comité de Garantías por filtrar la resolución de su expulsión, aún no firme pues admite recursos de reposición, alzada y judiciales. Vox responde que solo hizo público el comunicado "sin revelar el expediente ni datos personales". Si lo expulsan definitivamente, Ortega pasará al Grupo Mixto del Congreso sin renunciar a su acta, igual que José Ángel Antelo en Murcia; “toda persona que sobresalga un poco en este partido [...] es objetivo a batir. El que levanta la mano, si no es para aplaudir, es señalado para salir por la puerta”, remachó.