El presidente ruso, Vladimir Putin, ofreció este lunes retomar el suministro de petróleo y gas natural a los países europeos que lo soliciten, sin condiciones políticas y con contratos a largo plazo, según ha informó La Vanguardia. En una reunión en el Kremlin dedicada a la situación del mercado energético mundial, Putin aseguró que "si los compradores europeos de repente deciden reorientarse y permiten un trabajo conjunto sostenible a largo plazo, libre de la coyuntura política, adelante", pero advirtió que "necesitamos alguna señal de que ellos también quieren trabajar". La oferta llega en plena crisis energética provocada por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha disparado el precio del petróleo Brent por encima de los cien dólares, acercándose a los 120, cuando antes del 28 de febrero rondaba los 70.

La oferta de Putin supone un desafío directo a las sanciones de la Unión Europea, que hace un mes aprobó la "prohibición completa de las importaciones de gas ruso", con plazo hasta enero de 2027 para el gas natural licuado y hasta septiembre de ese año para el gas por gasoducto. Rusia fue el principal proveedor de hidrocarburos de Europa hasta la guerra de 2022, pero desde entonces ha reorientado sus exportaciones hacia Turquía y especialmente hacia Asia, con India y China como principales clientes, aunque Europa no ha cortado el suministro del todo. El líder ruso ya adelantó que incluirá a Hungría y Eslovaquia entre los "socios fiables" que seguirán recibiendo suministros, ya que los gasoductos Nord Stream siguen saboteados desde 2022 y el oleoducto Druzhba, que atraviesa Ucrania, "permanece dañado" por un ataque ruso en enero, cuya reparación enfrenta a Kiev con Budapest y Bratislava.

Hungría veta la ayuda y la integración en la UE a Ucrania

Mientras tanto, el Parlamento de Hungría aprobó este martes una resolución para vetar la entrega de ayuda a Ucrania y bloquear su adhesión a la Unión Europea, según ha informado Europa Press. La medida, impulsada por el primer ministro Viktor Orban, ha salido adelante con 142 votos a favor, 28 en contra y 4 abstenciones. El portavoz del Gobierno húngaro, Zoltan Kovacs, argumentó que Ucrania "no debe ser admitido en la UE porque es un país que atraviesa una guerra, lo cual expondría al resto de países miembro a verse envueltos directamente en un conflicto armado". La resolución se suma a las tensiones energéticas bilaterales, después de que Budapest haya prohibido las exportaciones de petróleo, gasolina y diésel y congelado los precios de los combustibles ante la subida generalizada en Europa.

Orban ha acusado directamente al presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, de "querer castigar a las familias y empresarios húngaros con el bloqueo de petróleo" a través del corte del oleoducto Druzhba. "Está chantajeando y amenazando con llevar a un Gobierno proucraniano al poder en Hungría. ¡No permitiremos esto! Protegeremos a las familias húngaras y a los emprendedores húngaros con el precio protegido", aseveró. El ministro de Economía, Márton Nagy, confirmó la prohibición de exportaciones y la liberación de 250.000 toneladas de crudo de la reserva estratégica, mientras Budapest insiste en que "Ucrania mantiene cerrado el oleoducto con fines políticos", para influir en las elecciones del 12 de abril. La crisis energética, agravada por la guerra en Oriente Medio, podría reordenar las preferencias, las alianzas y los flujos energéticos en el continente, con Rusia aprovechando la coyuntura para ofrecer una salida a los países europeos que, como Hungría, dependían de su gas y petróleo desde antes de 2022.