Trump anuncia la destrucción de 16 barcos iraníes "con minas marítimas" en el estrecho de Ormuz
Washington asegura que las embarcaciones colocaban minas en la vía estratégica, en una jornada que el Pentágono califica como "el día más intenso" de bombardeos.
El presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, ha anunciado la destrucción de 16 embarcaciones iraníes en el estrecho de Ormuz, a las que acusa de estar "colocando minas marítimas" en esa vía estratégica por donde transita el 20% del petróleo mundial. Según ha informado Middle East Eye, el Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) emitió un comunicado confirmando la operación, después de que Trump publicara en su plataforma Truth Social: "Hemos alcanzado y destruido completamente 16 embarcaciones colocaminas inactivas". El mandatario había amenazado horas antes que, si Irán colocaba minas en el estrecho, se enfrentaría a "consecuencias sin precedentes" y exigió su retirada "INMEDIATAMENTE". El secretario de Defensa, Pete Hegseth, calificó la jornada como "el día más intenso de ataques contra Irán" desde el inicio de la ofensiva el 28 de febrero.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, replicó calificando la operación estadounidense como "Gran Error" —en referencia al nombre oficial Operación Furia Épica— y denunció que se trata de "una temeridad ingeniada por Israel y pagada por los contribuyentes estadounidenses". El jefe de seguridad iraní, Ali Larijani, ha advertido en un mensaje publicado en X en varios idiomas que el estrecho de Ormuz será "un estrecho de paz y prosperidad para todos o un estrecho de derrota y sufrimiento para los belicistas". Mientras, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución anunció la "trigésimo cuarta oleada" de ataques contra objetivos estadounidenses e israelíes "con misiles de precisión y cabezas de guerra de más de una tonelada", en una escalada que ha llevado al secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, a borrar un tuit en el que afirmaba haber escoltado un petrolero a través del estrecho, tras ser desmentido por la propia Casa Blanca.
U.S. forces eliminated multiple Iranian naval vessels, March 10, including 16 minelayers near the Strait of Hormuz. pic.twitter.com/371unKYiJs
— U.S. Central Command (@CENTCOM) March 10, 2026
La guerra está provocando una catástrofe humanitaria que la administración Trump y sus aliados esquivan reconocer. El embajador de Irán ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, ha denunciado que cerca de 10.000 instalaciones civiles han sido destruidas, incluyendo 65 escuelas y 8.000 viviendas, mientras el número de iraníes asesinados supera las 1.300 personas y los heridos alcanzan los 15.000, según el Ministerio de Salud iraní. Entre las víctimas más impactantes se encuentran las cerca de 180 niñas masacradas en el bombardeo de una escuela en Minab el mismo día que comenzó la ofensiva. El líder de la minoría demócrata en el Senado de EE.UU., Chuck Schumer, ha acusado a Trump de mentir al atribuir ese ataque a Irán: "Donald Trump mintió. Ningún otro líder de la Administración afirma que misiles Tomahawk iraníes fueran responsables", en referencia a una declaración disparatada de Trump donde Teherán "habría adquirido misiles estadounidenses Tomahawk". En una línea argumental que apunta en la misma dirección, la ministra de Tribunales británica, Sarah Sackman, ha generado polémica al negarse a calificar la masacre del colegio de Minab como crimen de guerra en una entrevista con Sky News, limitándose a afirmar que "esas son las realidades de la guerra" y que "los niños quedan atrapados en conflictos militares".
El coste económico y militar del conflicto alcanza dimensiones sin precedentes en cada territorio. La administración Trump ha revelado a comités del Congreso que gastó 5.600 millones de dólares en municiones durante los dos primeros días de bombardeos, según una fuente familiarizada con el informe. Washington reconoce que al menos 150 tropas estadounidenses habrían resultado heridas, una cifra muy superior a los ocho heridos graves reconocidos oficialmente por el Pentágono, según dos fuentes cercanas al caso citadas por Reuters. En cuanto a Israel, el primer ministro Benjamin Netanyahu ha anunciado un presupuesto especial de "decenas de miles de millones de shekels" para financiar la guerra y ha instado al pueblo iraní a "aprovechar la oportunidad única" para derrocar la República Islámica. En Líbano, los ataques israelíes han matado ya a 570 personas, incluyendo ocho miembros de una misma familia en Nabatieh, y han herido a más de 1.440 desde el pasado lunes, según el gobierno libanés, mientras Francia ha solicitado una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU por la "escalada de violencia". El portavoz del Ministerio de Exteriores de Qatar, Majed al-Ansari, ha admitido que los ataques iraníes están afectando a la economía internacional, y ha anunciado que su país busca fortalecer su pacto de "defensa" con Estados Unidos, mientras Irak ya explora rutas alternativas para exportar su petróleo tras el bloqueo de facto del estrecho de Ormuz.