EE.UU. admite que no puede escoltar petroleros en Ormuz e Irán reivindica el derribo de un avión cisterna
El secretario de Energía reconoce que la Armada "no está lista" para proteger los barcos y prevé un escenario "doloroso a corto plazo".
El gobierno de los Estados Unidos de América ha reconocido este jueves que "no está listo" para escoltar petroleros a través del estrecho de Ormuz, una operación que el presidente Donald Trump había prometido el 3 de marzo como respuesta al bloqueo iraní de la vía estratégica por donde circula entre el 20-25% del petróleo mundial. El secretario de Energía, Chris Wright, admitió en una entrevista con CNBC que "simplemente, no estamos listos. Todos nuestros activos militares están en este momento enfocados en destruir las capacidades ofensivas de Irán". Wright, que hace días publicó y luego borró un tuit en el que afirmaba que la Armada "ya estaba escoltando buques", aseguró que espera poder iniciar las escoltas "antes de que finalice este mes", aunque advirtió que la situación será "dolorosa a corto plazo".
Mientras Washington reconoce sus "limitaciones", Irán ha lanzado un nuevo desafío. La Guardia Revolucionaria aseguró que un avión cisterna KC-135 estadounidense que se estrelló este jueves en el oeste de Irak fue alcanzado por "un misil lanzado por grupos iraquíes", según declaraciones recogidas por las agencias Tasnim y Fars, vinculadas al cuerpo de élite. El portavoz del Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya afirmó que toda la tripulación, seis personas, murió en el ataque mientras el avión repostaba a un caza enemigo. El Pentágono, a través del Mando Central (CENTCOM), había informado horas antes del "accidente" de dos aeronaves, una de las cuales se estrelló en "espacio aéreo aliado", y subrayó que "no se debió a fuego hostil ni a fuego amigo".
La contradicción entre la versión oficial estadounidense y la reivindicación iraní muestra la creciente tensión del conflicto que cumple dos semanas con más de 1.300 muertos en Irán y 687 en Líbano. El nuevo líder supremo, Mojtaba Khamenei, emitió este jueves su primer mensaje oficial y advirtió que mantendrá cerrado el estrecho de Ormuz para "presionar a los enemigos" y que, si la guerra continúa, abrirá "otros frentes en los que el enemigo tiene poca experiencia y será extremadamente vulnerable". Sus palabras coincidieron con nuevos ataques: un dron alcanzó un edificio residencial en el sur de Kuwait, Qatar interceptó dos misiles balísticos y un misil de crucero iraníes, y Emiratos Árabes informó de la intercepción de 10 misiles y 26 drones.
Mientras la Casa Blanca insiste en que la guerra "avanza rápidamente" y Trump celebra en redes que "cuando suben los precios del petróleo, EE.UU. gana mucho dinero" por ser el primer productor mundial, los efectos del bloqueo comienzan a golpear a la economía. Por el estrecho de Ormuz pasa el 30% del fertilizante nitrogenado que necesitan los agricultores estadounidenses, y el senador demócrata Jon Ossoff denunció que "los precios de los fertilizantes se disparan" cuando se acerca la temporada de siembra. El Pentágono estima que los primeros seis días de guerra han costado al Tesoro al menos 11.300 millones de dólares, mientras la Agencia Internacional de la Energía alerta de "la mayor disrupción del suministro en la historia del mercado petrolero". El portaaviones USS Gerald Ford sufrió además un incendio que hirió a dos tripulantes, en una jornada en la que la fragilidad de la narrativa de "victoria" de Trump volvió a quedar expuesta por sus propios funcionarios.