Trump exige a Powell bajar los tipos "inmediatamente"
Arremete contra la Fed mientras el crudo se dispara por la guerra que él mismo inició, con la gasolina por las nubes y su popularidad en caída libre a menos de ocho meses de las legislativas.
El presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, volvió a cargar este jueves contra el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, exigiéndole una bajada de los tipos de interés "inmediatamente", en plena escalada de los precios del petróleo provocada por la guerra que su administración e Israel iniciaron contra la República Islámica de Irán hace dos semanas. Así se pronunció el presidente en su red Truth Social: "¿Dónde está hoy el presidente de la Reserva Federal, Jerome 'Too Late' Powell? ¡Debería estar bajando los tipos de interés INMEDIATAMENTE, no esperando a la próxima reunión!". La presión sobre la Fed, que ya es habitual por parte del mandatario, se produce en un momento en que el Brent ha cerrado por encima de los 100 dólares por primera vez desde 2022 y la gasolina se dispara en las gasolineras estadounidenses y prácticamente en todo el mundo, según informa Bloomberg.
La ofensiva política contra Powell, cuyo mandato expira el próximo mes de mayo, tiene lugar mientras su nominación para sustituirle, Kevin Warsh, sigue bloqueada en el Senado. El senador republicano Thom Tillis ha prometido vetar cualquier candidato de Trump hasta que la administración retire el caso, que considera "políticamente motivado". El presidente lleva años presionando a Powell para que reduzca los costes de financiación con el objetivo de "estimular la economía" y abaratar el crédito a familias y empresas, pero la Reserva Federal mantiene los tipos y los analistas no esperan movimientos en la reunión de la próxima semana.
La guerra en Oriente Próximo ha disparado los precios del crudo. El petróleo Brent cerró este jueves en 100,46 dólares, con una subida superior al 9%, mientras el West Texas Intermediate se acerca a los 95 dólares. Los ataques iraníes a petroleros en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, junto al bloqueo de la vía por donde circula el 20% del crudo mundial, han provocado la mayor disrupción del suministro en la historia del mercado petrolero, según señala la Agencia Internacional de la Energía. El encarecimiento de la gasolina está golpeando directamente el bolsillo de los estadounidenses y hundiendo la popularidad de Trump a menos de ocho meses de las elecciones legislativas de noviembre, las llamadas midterm, donde los republicanos arriesgan su mayoría en el Congreso.
Aunque la inflación aumentó de forma moderada en enero y febrero, los precios al consumo aún no han recogido el repunte del petróleo de los últimos días. Los analistas prevén que esta escalada limite la capacidad de la Fed para recortar los tipos a corto plazo, justo cuando Trump exige lo contrario. Si los precios se mantienen elevados, los economistas señalan que el impacto sobre consumidores y empresas podría acabar forzando al banco central a reanudar su ciclo de "flexibilización", en una paradoja que sitúa a Powell entre la presión política del presidente que inició la guerra y la necesidad de controlar una inflación que esa misma guerra está reavivando, revelando lo delicado de la estructura de la mayor economía del mundo.