Francia e Italia negocian con Irán un salvoconducto para sus petroleros
París y Roma abren conversaciones directas por su cuenta con Teherán para garantizar el paso de sus buques por el estrecho, según el Financial Times.
Francia e Italia han iniciado contactos diplomáticos con la República Islámica de Irán para negociar un acuerdo que garantice el paso seguro de sus buques a través del estrecho de Ormuz, según han confirmado al Financial Times tres funcionarios conocedores de las conversaciones. La iniciativa europea busca restablecer el flujo de petróleo y gas desde el Golfo, prácticamente paralizado tras las represalias iraníes a petroleros y la amenaza del nuevo ayatolá Mojtaba Khamenei de mantener cerrada la vía estratégica por donde circula el 20-25% del crudo mundial. París figura entre los implicados en las negociaciones, mientras Italia también ha realizado gestiones ante Teherán, aunque las fuentes consultadas advierten de que "no hay garantías de que las conversaciones prosperen ni de que Irán esté dispuesto a negociar".
El acercamiento europeo a Teherán evidencia la creciente preocupación y división de los gobiernos del continente por el impacto económico del bloqueo. El petróleo Brent ha pasado de 60 dólares a principios de año a superar los 100, mientras el gas natural europeo se ha encarecido un 75% en el mismo periodo. La presión sobre los presupuestos de los estados y el bolsillo de la población empuja a países como Francia e Italia a buscar soluciones al margen de la UE, que mantiene una postura oficial de alineamiento total con Israel y EE.UU., ño que refleja la falta de una postura común ante el conflicto. Mientras París y Roma negocian, otros socios europeos se oponen a estas conversaciones bilaterales, según adelantan las mismas fuentes.
El gobierno francés confirmó indirectamente las gestiones a través de un mensaje en redes sociales del presidente Emmanuel Macron, que la semana pasada reclamó a su homólogo iraní, Masoud Pezeshkian, que "garantice la libertad de navegación" para poner fin al cierre del estrecho. El ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, declaró al Corriere della Sera que "están intentando que Europa hable con una sola voz unida" y que han solicitado formalmente permiso para que los barcos de países "no beligerantes" puedan atravesar Ormuz. Sin embargo, aunque colaboran estrechamente en la cadena logística militar imperialista de EE.UU., ningún país europeo se atreve a escoltar militarmente a sus petroleros por miedo a una escalada bélica.
Reino Unido, por su parte, ha optado por no abrir conversaciones directas con Irán, según confirmaron funcionarios británicos, aunque la secretaria de Exteriores, Yvette Cooper, aborda la "continuidad del suministro" durante su visita a Arabia Saudí. La división europea se produce mientras Irán mantiene el pulso: Khamenei reiteró este jueves su determinación de mantener bloqueado el estrecho para presionar a Estados Unidos y la entidad sionista, e incluso ofreció abiertamente desbloquear el paso a quienes expulsen a las delegaciones diplomáticas estadounidenses e israelíes de sus países. Mientras los gobiernos europeos negocian por separado su acceso al petróleo, las petroleras acumulan beneficios y la población sufren el encarecimiento de la energía y todos los bienes.