El secretario general de Hezbollah, Naim Qassem, ha asegurado este viernes que el partido-milicia chií está librando una batalla "existencial" contra el Estado de Israel, en un discurso en el que advirtió de que la confrontación será "prolongada" y "no responderá a intereses externos", sino a "la defensa del Líbano": "Esta batalla no es para nadie más. Esta batalla es para nosotros. Esta batalla es libanesa. Esta batalla se enmarca en el legítimo derecho a la autodefensa", declaró Qassem, en un intento de despejar las críticas internas que acusan a Hezbollah de "actuar como instrumento de Irán en territorio libanés". Sus palabras coincidieron con una nueva jornada de ataques israelíes que han matado al menos 11 personas en el sur del país, entre ellos cinco personas en Nabatieh y seis en un pueblo de la provincia central de Markazi, según informaron fuentes oficiales libanesas e iraníes.

Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en su red Truth Social que las fuerzas estadounidenses han bombardeado "instalaciones militares" en la isla de Kharg, enclave estratégico en el golfo Pérsico por donde Irán exporta la mayor parte de su petróleo. "El Mando Central de Estados Unidos ejecutó uno de los bombardeos más potentes de la historia de Oriente Medio y aniquiló por completo todos los objetivos MILITARES en la joya de la corona de Irán, la isla de Kharg", escribió Trump, que precisó que por "razones de decencia" había decidido no destruir la infraestructura petrolera de la isla, aunque advirtió de que "reconsideraría esa decisión" si Irán interfiere en la navegación por el estrecho de Ormuz.

Los analistas consultados por Al Jazeera interpretan que el bombardeo de Kharg busca debilitar la capacidad iraní para lanzar ataques contra buques en el estrecho, aunque el hecho de que no se haya alcanzado la infraestructura petrolera sugiere que Washington trata de evitar una escalada que dispararía aún más los precios del crudo. El Brent ha superado ya los 103 dólares por barril, un 42% más que antes del inicio de la guerra, y los mercados bursátiles estadounidenses han perdido 2,2 billones de dólares en dos semanas. La incertidumbre sobre la duración del conflicto mantiene en vilo a la economía internacional, mientras países como India, Francia e Italia negocian directamente con Teherán para garantizar el paso de sus buques por Ormuz, en una clara señal de quién controla la situación sobre el terreno.

En el Líbano, la crisis humanitaria se agrava por momentos. Un ataque israelí contra un centro de atención primaria en Burj Qalawiya mató a 12 miembros del personal médico, según denunció el Ministerio de Salud libanés, que condenó la continua violencia contra los trabajadores sanitarios. Previamente, dos paramédicos habían sido masacrados en otro ataque en Al-Sawana. Las fuerzas israelíes también bombardearon supuestas posiciones de Hezbollah en el sur del país y lanzaron misiles contra la capital, Teherán, donde se registraron "enormes explosiones" cerca del centro de la ciudad, según testigos presenciales.

El portavoz de las Brigadas Qassam de Hamas, Abu Obeida, rindió homenaje a las multitudinarias marchas celebradas en Irán con motivo de la celebración del Día de Quds (Día de Jerusalén), en las que participaron el presidente Masoud Pezeshkian y el jefe de Seguridad Nacional, Ali Larijani, que volvió a emplear la figura del multimillonario pederasta Jeffrey Epstein para atacar a los líderes estadounidenses: "Nuestros líderes han estado y están entre el pueblo. ¿Y los vuestros? En la isla de Epstein".