Israel archiva la causa contra los soldados que violaron a un preso palestino: "Licencia para violar"
El Ejército cierra el caso tras el apuñalamiento anal y las fracturas de la víctima, mientras Netanyahu aplaude a sus "héroes" y las organizaciones denuncian impunidad sistemática.
El sistema judicial militar israelí ha archivó este jueves los cargos contra cinco soldados acusados de golpear y violar a un preso palestino en el campo de concentración de Sde Teiman, en un caso parcialmente grabado que se ha convertido en uno de los más divisivos de la historia reciente de la entidad sionista. El tribunal ha adoptado la decisión mientras la atención internacional se centra en la guerra contra Irán, cerrando sin consecuencias un escándalo que estalló en julio de 2024, cuando un vídeo filtrado mostró a un grupo de militares enmascarados arrastrando a un detenido palestino y llevándolo a una zona acordonada para violarlo.
El hombre, cuya identidad no ha sido revelada, tuvo que ser ingresado en un hospital israelí con fracturas de costillas y una perforación rectal que requirió cirugía, antes de ser devuelto a prisión. La acusación original describía apuñalamientos con un objeto punzante cerca del ano, pero el ejército ha considerado que las imágenes "no mostraban abusos lo suficientemente violentos" como para merecer una condena penal; los actos fueron tapados con escudos.
La fiscal general militar, que había presentado la acusación y autorizado la filtración del vídeo para demostrar la gravedad de los hechos, dimitió el año pasado y fue arrestada por fraude y obstrucción a la justicia. Su teléfono, que contenía pruebas decisivas, "apareció en el mar" tras una frenética búsqueda. El primer ministro Benjamin Netanyahu, lejos de condenar los hechos, celebró la decisión y afirmó que "el Estado de Israel debe perseguir a sus enemigos, no a sus combatientes heroicos".
Las organizaciones israelíes de derechos humanos, vinculados al ala más moderada y liberal de la sociedad colonial, han protestado contra el archivo. Sari Bashi, directora ejecutiva del Comité Público contra la Tortura en Israel, denunció que "el fiscal general militar acaba de dar a sus soldados licencia para violar, siempre que la víctima sea palestina". Aida Touma-Suleiman, diputada de la coalición Hadash-Ta'al, declaró ante Al Jazeera que "quieren encubrir la violación. Por eso se ocupan de los fiscales y no del crimen en sí. Así funciona la justicia israelí: son criminales".
La prisión de Sde Teiman, un campo de concentración creado tras el 7 de octubre de 2023 para albergar a palestinos detenidos durante el genocidio de Gaza, se ha convertido en un símbolo de la impunidad israelí. Empleados y excarcelados han descrito escenas de tortura sistemática, y organizaciones israelíes como B'Tselem han calificado el sistema de detención como una red de campos de tortura. Un informe de la ONU publicado en enero reveló que más de 1.500 palestinos "murieron" entre 2017 y septiembre de 2025 en estos campos; las autoridades israelíes abrieron 112 investigaciones y lograron una sola condena. Yesh Din, otra ONG, documentó que el 93,6% de las investigaciones por delitos de colonos contra palestinos en Cisjordania desde 2005 acabaron sin cargos. La decisión de archivar el caso de Sde Teiman, lejos de ser una excepción, se inscribe en la misma política sistemática de blanqueo de los crímenes contra la población palestina, mientras los países del mundo desvían la mirada y Netanyahu recibe aplausos internacionales de los fascistas.