El comercio internacional de armas ha experimentado un notable repunte en los últimos años. El volumen global de transferencias de armas mayores aumentó un 9,2% en el periodo 2021-2025 en comparación con 2016-2020, según el último informe del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI). Este incremento representa el mayor crecimiento registrado desde el periodo 2011-2015, reflejo de un panorama de rearme acelerado.

Este auge en el comercio de armas no es uniforme internacionalmente. Mientras Europa absorbió el 33% de todas las importaciones de armas en 2021-2025 —la mayor proporción desde la década de 1960—, otras regiones experimentaron descensos significativos. Las importaciones en África cayeron un 41%, en Asia y Oceanía un 20%, y en Oriente Medio un 13%. Al igual que Europa, América también incrementó su proporción un 12%. 

Países exportadores

En el ranking de los principales exportadores, Estados Unidos consolida su posición dominante, llegando a suponer hasta el 42% del mercado global, un aumento del 27% respecto a 2016-2020. El Estado francés ocupa el segundo lugar con un 9,8% de cuota y un crecimiento del 21%, seguida de Rusia, que experimentó una drástica caída del 64% y ahora representa solo el 6,8%. Alemania con un 5,7% y una subida del 15% y China con un 5,6% y un 11% más, completan los cinco primeros. Juntos, los 10 mayores exportadores, que incluyen también a Italia, Israel, Reino Unido, Corea del Sur y el Estado español, acapararon el 70% de las exportaciones totales. Norteamérica y Europa Occidental representaron el 74% de las exportaciones en este periodo, un salto desde el 62% anterior, lo que subraya el dominio occidental en el sector armamentístico.

El declive ruso es particularmente notable. Sus exportaciones se redujeron drásticamente debido a pérdidas en mercados importantes como Argelia, China y Egipto. El 76% de sus ventas se dirigieron a Asia y Oceanía, con India recibiendo el 48%, China el 13% y Bielorrusia otro 13%. Rusia suministró armas a 30 estados y un grupo no estatal, el movimiento Ansarollah en Yemen, que recibió el 9,1% de sus exportaciones. Esta fuerte bajada se debe en parte al uso interno de armas para su propio esfuerzo bélico en Ucrania y a sanciones internacionales que limitan su capacidad exportadora con Occidente

En contraste, China exportó a 47 estados, con el 77% de sus ventas en Asia y Oceanía, y el 61% específicamente a Pakistán. El Estado genocida israelí vio un aumento del 56% en sus exportaciones, destinando el 41% a Europa y el 40% a Asia y Oceanía.

Las exportaciones de la Unión Europea crecieron un 36%, representando el 28% del total global. Las transferencias intra-UE constituyeron el 16% de estas, lo que indica una mayor integración en la industria militar europea.

Países importadores

En el lado de los importadores, Ucrania emerge como el mayor receptor mundial, con el 9,7% del total global, un incremento astronómico del 11.896% desde 2016-2020. India, Arabia Saudí, Qatar y Pakistán completan los cinco primeros. Los 10 mayores importadores acapararon el 35% de las importaciones globales. El auge ucraniano, impulsado por ayuda militar occidental, triplicó las importaciones totales de Europa y representó un cambio paradigmático: de apenas el 0,1% del global en el periodo anterior a casi el 10%. Estados Unidos suministró el 41% de sus armas, Alemania el 14% y Polonia el 9,4%. 

Europa, en general, ha vivido un 'boom' en importaciones. Según datos del SIPRI, los 29 estados de la OTAN incrementaron sus compras en un 143%, con Estados Unidos proporcionando el 58%. Polonia experimentó un aumento del 852%, recibiendo el 47% de Corea del Sur y el 44% de Estados Unidos, representando el 17% de las importaciones de la OTAN en Europa. Israel, inmerso en constantes ofensivas bélicas, incluyendo el genocidio en Gaza desde 2023 y ataques contra Irán y Líbano, incrementó sus importaciones un 12%, con el 68% de Estados Unidos y el 31% de Alemania.

En Asia y Oceanía, las importaciones cayeron un 20% en total. China redujo sus compras en un 72%, cayendo fuera de los 10 principales importadores, con el 66% de sus adquisiciones de Rusia, el 15% de Ucrania y el 13% del Estado francés. Esto refleja un giro hacia la producción doméstica. Asia Oriental experimentó una caída del 31%, Oceanía del 28% y el Sudeste Asiático del 30%. India, a pesar de una ligera reducción del 4,0%, mantuvo proveedores diversificados: Rusia (40%), Francia (29%) e Israel (15%). Pakistán aumentó un 66%, con el 80% de China. Japón creció un 76%, casi todo de Estados Unidos (95%), mientras Corea del Sur cayó un 54% (93% de EE.UU.), impulsada por su industria local. Qatar duplicó sus importaciones (+106%), con el 48% de EE.UU., 21% de Italia y 17% del Reino Unido. Kuwait explotó un 805%, con el 62% de EE.UU. y 31% de Italia, adquiriendo 28 aviones estadounidenses y 218 tanques. Irán, con solo el 0,2% de la cuota regional, importó exclusivamente de Rusia.

En África, la caída del 41% se concentró en el norte, pero el África subsahariana vio un aumento del 13% (2,2% global). Los principales proveedores fueron China (22%), Rusia (12%) y Turquía (11%). En las Américas, Sudamérica creció un 31%, con Brasil como el mayor importador (+150%), recibiendo el 62% del Estado francés.