Más de la mitad de los estadounidenses se opone al uso de la fuerza militar de su país para lograr un cambio de orden constitucional en Cuba, según una encuesta de The Economist/YouGov publicada este jueves. El sondeo, realizado entre el 13 y el 16 de marzo sobre una muestra de 1.595 personas, indica que el 53% de los encuestados "se opone firmemente" o "se opone relativamente" a una intervención militar en la isla. Solo el 23% apoya la opción bélica, mientras que otro 23% se muestra indeciso. Los resultados se conocen en medio de las crecientes amenazas del presidente Donald Trump, que el lunes afirmó que tendrá "el honor de tomar Cuba" y que "puede hacer lo que quiera" con la isla, que lleva más de seis décadas sufriendo las sanciones del país más poderoso del mundo.

Trump, que no ha descartado una acción militar, justificó sus declaraciones asegurando que Cuba es "una nación muy debilitada ahora", al tiempo que la califica como "amenaza extraordinaria". Sus palabras siguen el hilo de una política exterior marcadamente agresiva durante su segundo mandato, que ha incluido el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro en una agresión militar en Caracas, el bloqueo naval a Cuba y la presión para anexionarse Groenlandia. La encuesta indica que, pese a la retórica belicista de la Casa Blanca, la población estadounidense no respalda una nueva aventura imperialista en el Caribe, especialmente en un contexto de guerra abierta contra Irán que ya acumula tres semanas y un creciente desgaste económico interno.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, respondió el martes a las amenazas de Trump con un mensaje de firmeza en su cuenta de X. "Estados Unidos amenaza públicamente a Cuba, casi a diario, con derrocar por la fuerza el orden constitucional", denunció el mandatario, que calificó de "indignante pretexto" las alusiones a la crisis económica generada por las seis décadas de bloqueo. "Ante el peor escenario, a Cuba la acompaña una certeza: cualquier agresor externo chocará con una resistencia inexpugnable", afirmó Díaz-Canel, en un mensaje que ha sido respaldado por amplios sectores de la sociedad cubana, organizaciones y movimientos del mundo y figuras nacionales cubanas influyentes como el cantautor Silvio Rodríguez, que promete empuñar un fusil Kalashnikov si EE.UU. invade la isla.

La encuesta evidencia el creciente desfase entre los designios del Gobierno estadounidense y la voluntad de su propia población. Mientras Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio —hijo de exiliados cubanos y conocido por su línea dura contra La Habana—, avivan las llamas de una nueva intervención imperialista. El lobby fascista cubanoamericano de Florida presiona en dirección contraria, pero los datos demuestran que sus intereses no representan al conjunto de la sociedad estadounidense. La resistencia de Cuba, por su parte, no es solo una declaración oficial: es una advertencia seria respaldada por décadas de historia, y una mayoría en EE.UU. parece haberlo entendido mejor que su propio presidente.