La bajada del IVA del 21% al 10% en los carburantes que el Gobierno español aprobó para "aliviar el bolsillo de los ciudadanos" ha servido a las gasolineras para aumentar sus márgenes, como era previsible. Según el análisis diario de FACUA-Consumidores en Acción, una de cada cuatro estaciones de servicio aprovechó la reducción fiscal para aplicar subidas encubiertas. De las 9.255 gasolineras de la Península y Balears que comunicaron al Ministerio para la Transición Ecológica la actualización de sus precios este domingo, 2.337 no trasladaron íntegramente la bajada del IVA en el gasóleo, sino que aplicaron un nuevo incremento. En 175 casos el precio no varió —absorbiendo por completo la reducción fiscal— y en 54 estaciones el precio incluso llegó a subir con respecto al día anterior. En el caso de la gasolina, 1.837 gasolineras utilizaron la bajada del impuesto para aplicar subidas adicionales.

El resultado es que la bajada media del gasóleo fue de 16,1 céntimos por litro, situándose en 1,802 euros, cuando si todas las gasolineras hubieran repercutido la rebaja fiscal sin especular, la bajada media habría sido de 17,8 céntimos, dejando el precio medio en 1,785 euros. La asociación ha desglosado por territorios las estaciones que incurrieron en esta práctica, con Andalucía (467), Catalunya (332) y el País Valencià (290) a la cabeza. FACUA advierte que la bajada del IVA y la del impuesto sobre hidrocarburos, aprobadas por el Consejo de Ministros, serán absorbidas por completo en los próximos días con nuevas subidas, tal y como ha ocurrido en las últimas semanas: entre el 2 y el 22 de marzo, el gasóleo subió una media de 34 céntimos y la gasolina 11 céntimos.

7 de cada 10 consumidores consideran que la fórmula más eficaz para frenar las subidas abusivas es la fijación de precios máximos

La asociación critica la negativa de La Moncloa a fijar topes reales a los precios o a los márgenes de las petroleras, limitándose a aprobar rebajas fiscales que, según denuncia, son justo la medida que llevan años reclamando los especuladores. Mientras Pedro Sánchez se reunía el viernes con la patronal, UGT y CCOO, FACUA asegura que ni Consumo ni Economía ni ningún otro ministerio ha contactado con la asociación para conocer sus propuestas. Una encuesta realizada por la organización en los últimos días revela que casi siete de cada diez consumidores consideran que la fórmula más eficaz para frenar las subidas abusivas es la fijación de precios máximos, mientras que solo el 12% cree que las rebajas fiscales son la mejor opción.

Frente al diálogo con la patronal y los sindicatos mayoritarios, el Ejecutivo ha aprobado un supuesto "mecanismo de control de márgenes" por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que, según FACUA, no tendrá ningún impacto a la baja en los precios porque no se ha fijado ningún tope a esos márgenes. La asociación concluye que la operación de "maquillaje fiscal" solo servirá para que las empresas sigan inflando sus beneficios mientras los consumidores pagan el precio de una guerra en la que el propio Gobierno ha seguido colaborando de manera indirecta y encubierta, además de admitir abiertamente que sigue comerciando con armamento destinado a Israel y permitir el tránsito de armamento para la entidad sionista, hechos que ya empiezan a ser señalados internacionalmente.

El resultado de la rebaja fiscal, una vez más, es que el dinero público teóricamente destinado "aliviar el bolsillo de las familias" acaba engrosando las cuentas de resultados de las grandes compañías energéticas, que aprovechan cualquier crisis para aumentar su rentabilidad sin que las administraciones pongan coto a sus abusos.