50 años del golpe cívico-militar en Argentina
Cientos de miles marchan este 24 de marzo bajo la consigna "Nunca Más" y contra el revisionismo de Milei, recordando a los más de 30.000 desaparecidos y 500 bebés robados por el régimen anticomunista.
El 24 de marzo de 1976, una junta militar encabezada por Jorge Rafael Videla derrocó al gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón e instauró la dictadura más sangrienta de la historia argentina. Durante siete años, el terrorismo de Estado dejó 30.000 desaparecidos según los organismos de derechos humanos, 500 bebés robados y cientos de centros clandestinos de detención, donde se aplicaron torturas sistemáticas y los llamados "vuelos de la muerte": arrrojaban desde aviones militares al mar a prisioneros sedados. A 50 años del golpe, la sociedad argentina se moviliza masivamente mientras el gobierno de Javier Milei insiste en una lectura revisionista que equipara los crímenes de Estado con la acción de las organizaciones guerrilleras.
La jornada ha comenzado con la marcha de La Cámpora y otras organizaciones desde la ex ESMA, el mayor centro clandestino de detención del país, que recorrió la casa de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner antes de confluir en Plaza de Mayo, donde el acto central está previsto para las 16:00 hora local. Las consignas se repiten en las calles: Memoria, Verdad y Justicia. Taty Almeida, de 95 años, fundadora de las Madres de Plaza de Mayo, se sumó a la marcha con su pañuelo blanco: "No quiero irme sin tocar al menos los huesos de Alejandro. Nunca perderé la esperanza ni dejaré de luchar", declaraba ante el corresponsal de Al Jazeera. Junto a ella, organizaciones de derechos humanos denuncian los "retrocesos alarmantes" del gobierno de Milei, que ha recortado fondos para las investigaciones sobre los crímenes de la dictadura y ha cancelado el programa de televisión que las Madres conducían en la televisión pública.
Centros de exterminio
En la víspera del aniversario, la Cámara Federal de Casación Penal confirmó condenas a genocidas por delitos cometidos en la ESMA y en los vuelos de la muerte. El tribunal ratificó las penas perpetuas para los pilotos Ángel Delsis Malacalza y Eduardo José María Lance, que operaban desde el Batallón de Aviación 601, y para el médico obstetra Jorge Luis Magnacco, condenado por el robo de bebés en el Hospital Naval. Los jueces destacaron el carácter de "centro de exterminio" de la ESMA y señalaron que los restos hallados en las costas bonaerenses permitieron transformar "la sospecha en certeza" sobre los vuelos de la muerte. Horas después, la Justicia argentina anunció la identificación de 12 nuevas víctimas de la dictadura, cuyos restos fueron encontrados en el centro clandestino La Perla, en la provincia de Córdoba, donde funcionó un campo de concentración bajo la órbita del Ejército.
Mientras las calles se llenan de manifestantes, el Gobierno de Javier Milei difundió a las 09:00 de la mañana un video institucional titulado "Las víctimas que quisieron esconder", en el que insiste en su postura de la "memoria completa", que trata de presentar a los miembros de las fuerzas armadas y la policía como "víctimas". El video afirma que durante los gobiernos kirchneristas se impuso "una visión sesgada y revanchista" y que las nuevas generaciones "tienen derecho a acceder a una visión integral y respetuosa" de aquellos años. La Casa Rosada difunde el material con el lema Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia Completa.

"El terrorismo de Estado fue un plan sistemático de exterminio implementado desde las más altas autoridades del país"
La confrontación entre dos memorias enfrentadas marca este aniversario de medio siglo. Las Abuelas de Plaza de Mayo, que desde hace décadas buscan a los 500 niños robados durante la dictadura, lograron recuperar a 140 hasta el momento, el último en junio pasado. Los organismos de derechos humanos han rechazado la equiparación revisionista que impulsa el gobierno. "El terrorismo de Estado fue un plan sistemático de exterminio implementado desde las más altas autoridades del país. No hubo dos demonios, hubo un estado genocida y una resistencia heroica", sostuvo en los últimos días el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). Una encuesta de la Universidad de Buenos Aires reveló que el 71% de los argentinos califica la dictadura como "mala o muy mala", y el 70% apoya continuar con los juicios a los responsables. Sin embargo, entre los jóvenes de 16 a 30 años, el 56% teme que los crímenes puedan repetirse.
A 50 años del golpe, la búsqueda de verdad sigue siendo una herida abierta. El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) ha localizado más de 1.600 cuerpos desde 1984, de los cuales poco más de la mitad han sido identificados. Los militares condenados siguen negándose a revelar el paradero de los desaparecidos, y el gobierno de Milei ha anunciado que desclasificará archivos de inteligencia de la dictadura, aunque los organismos de derechos humanos temen que la medida busque legitimar su narrativa revisionista.
"El que no salta es militar"
En la Plaza de Mayo, las Madres continúan la marcha que iniciaron en 1977 arropadas por el pueblo argentino, con las mismas preguntas que nunca encontraron respuesta. "El pasado no está en el pasado mientras las fuerzas de seguridad sigan cometiendo abusos", afirmaba Carlos Pisoni, de la organización HIJOS, que perdió a sus padres durante la dictadura. Mientras Milei intenta reescribir la historia desde la Casa Rosada, las calles responden con actos públicos que corean cánticos como "el que no salta es militar", manteniendo viva la memoria de 30.000 desaparecidos, los torturados, los exiliados y los que nunca se rindieron.