La Flotilla 'Nuestra América' llega a Cuba con 30 toneladas de ayuda
La embarcación con 32 activistas de once países y 73 paneles solares arriba a La Habana bajo escolta de la Armada mexicana, en un acto de gratitud histórica con el pueblo cubano.
La embarcación atunera “Maguro”, rebautizada por su tripulación como Granma 2.0, ha atracado este martes en el puerto de La Habana con 30 toneladas de alimentos, medicinas y productos de higiene donados por diversos países y movimientos, según informa teleSUR. La nave, que zarpó el pasado viernes desde Puerto Progreso (Yucatán, México), recorrió 370 millas náuticas durante cinco días desafiando condiciones meteorológicas adversas para romper el cerco político y económico impuesto por Estados Unidos desde hace más de seis décadas, ahora agravado por el bloqueo energético que Washington reforzó desde enero. A bordo viajaban 32 personas de once países, entre activistas, periodistas y representantes de movimientos sociales y políticos, en una iniciativa que se nutre de las lecciones aprendidas de la Global Sumud Flotilla, que en 2025 intentó llevar ayuda a Gaza enfrentando la represión de las fuerzas israelíes.
“Este es un acto de retribución histórica porque Cuba es el pueblo más solidario en todo el planeta”
La ayuda incluye 73 paneles solares para mitigar la crisis energética que atraviesa la isla, agravada por el recrudecimiento del bloqueo estadounidense que desde enero ha impedido la llegada de combustible a la isla. Thiago Ávila, coordinador de la misión solidaria, ha declarado a su llegada al puerto habanero: “Este es un acto de retribución histórica porque Cuba es el pueblo más solidario en todo el planeta”. Ávila señala que la llegada a La Habana constituye “un mensaje de esperanza dirigido tanto a los cubanos como al pueblo palestino”, demostrando la persistencia de la lucha por la justicia social. La embarcación, nombrada en honor al yate que transportó a Fidel Castro y los expedicionarios revolucionarios hace 70 años para derrocar al dictador títere de los EE.UU., Fulgencio Batista, fue escoltada por un buque de la Armada de México que la acompañó hasta el límite de las aguas territoriales cubanas, en el cuarto envío de ayuda del gobierno de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum.
El convoy forma parte de una ola solidaria que ha llegado a Cuba en las últimas semanas. El pasado jueves, el segmento europeo del Convoy Nuestra América entregó insumos médicos en hospitales de La Habana, y el sábado partieron desde Isla Mujeres otros barcos más pequeños con ayuda humanitaria, aunque su salida se demoró por condiciones climáticas desfavorables. Paralelamente, el gobierno de México ha consolidado su apoyo a la isla con envíos periódicos de alimentos y combustible, en un contexto de máxima presión por parte de la administración Trump, que ha amenazado con aranceles a los países que suministren crudo a Cuba y mantiene un bloqueo naval que ha dejado a la isla sin petróleo durante tres meses.
Cuba no está sola
La iniciativa cuenta con el respaldo de la famosa activista sueca Greta Thunberg y de más de 50 organizaciones de solidaridad de todo el mundo. Ávila destacó que la seguridad de la misión está directamente conectada con su visibilidad, recordando que durante la administración de Donald Trump se registraron más de 40 ataques contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico bajo acusaciones de "vínculos con terrorismo y narcotráfico", “evidenciando una política sin límites para sus planes malignos”. Mientras el imperio impone su ley de asfixia, la solidaridad internacionalista vuelve a demostrar que el pueblo cubano no está solo. La llegada de la “Granma 2.0” es un acto de desafío y una continuidad histórica: 70 años después de aquella gesta que cambió la historia de Cuba y de América Latina, nuevos expedicionarios navegan contra el bloqueo. Hoy, el mundo le devuelve el abrazo al "pueblo más solidario del mundo".