El gobierno iraní ha rechazado formalmente la propuesta de 15 puntos presentada por Estados Unidos para “poner fin a la guerra” que Washington comenzó junto con Israel el pasado 28 de febrero, según informaron medios estatales citando a una fuente oficial. La televisión Press TV aseguró que Washington canalizó el documento a través de vías diplomáticas, pero Teherán lo considera “excesivo y alejado de la realidad del fracaso de Estados Unidos en el campo de batalla”. Paralelamente, el portavoz del Cuartel General Central Jatam al-Anbia, el teniente coronel Ebrahim Zolfaqari, lanzó un mensaje contundente: “No llamen acuerdo a su derrota. Nuestra primera y última palabra ha sido, es y será: alguien como nosotros no llegará a un acuerdo con alguien como ustedes. Ni ahora, ni nunca”.

La fuente iraní citada por Press TV detalló que las condiciones de Teherán para un alto el fuego incluyen el cese total de las agresiones y asesinatos por parte de Estados Unidos e Israel en Irán y sus aliados, un mecanismo que garantice que no se inicie una nueva guerra, la reparación de los daños causados por los ataques y el reconocimiento de la soberanía iraní sobre el estrecho de Ormuz como “un derecho natural y legal de Irán”. Según Al Jazeera, una fuente diplomática de alto rango calificó la propuesta estadounidense de “extremadamente maximalista e irrazonable”. Mientras tanto, el Ejército iraní advirtió que los precios del petróleo no volverán a los niveles anteriores hasta que sus fuerzas armadas garanticen la estabilidad de la región. En un comunicado recogido por la agencia Tasnim, el portavoz del Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya afirmó: “Ni sus inversiones en la región se materializarán, ni verán los precios de la energía y el petróleo de antes, hasta que entiendan que la estabilidad en la región es garantizada por la poderosa mano de nuestras fuerzas armadas”.

Paralelamente, la escalada militar continúa. El Pentágono anunció el despliegue de aproximadamente 2.500 soldados de la 82ª División Aerotransportada hacia Oriente Próximo, según confirmó un alto cargo del Departamento de Defensa a la cadena qatarí. Se sumarán a las dos unidades de marines que añadirán unos 5.000 efectivos, elevando la presencia militar estadounidense en la región a más de 50.000 soldados, según el Comando Central estadounidense. Israel, por su parte, asegura haber superado los 15.000 proyectiles lanzados contra Irán desde el inicio de la guerra, cuatro veces más que en los doce días de hostilidades de junio de 2025, según declaraciones del ministro de Defensa israelí, Israel Katz. Los países del Golfo, primeros afectados por el cierre de facto del estrecho de Ormuz, exigen ahora un lugar en cualquier negociación futura. Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Bahrein y Jordania han firmado una declaración conjunta en la que demandan a Irak que detenga los ataques desde su territorio por parte de grupos armados del Eje de la Resistencia afines a Irán.

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó una resolución que condena los “ataques atroces” de Irán contra sus vecinos del Golfo y exige una “reparación” para todas las víctimas. El secretario general de la ONU, António Guterres, reconoció que el conflicto se ha salido de control y que el mundo está “mirando al abismo de una guerra más amplia”. La Organización Marítima Internacional alertó de que unos 2.000 buques y 20.000 marinos permanecen varados en el estrecho de Ormuz, mientras las compañías aseguradoras cancelan contratos o exigen primas desorbitadas. Mientras Washington y Teherán se enfrascan en una guerra de declaraciones y proyectiles, el encarecimiento de la energía golpea a los trabajadores de todo el mundo y la región se hunde en una espiral de destrucción que ya ha dejado miles de muertos y desplazados.