La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) advirtió este jueves en su informe de perspectivas económicas que la guerra en Oriente Medio provocará un repunte de la inflación estadounidense hasta el 4,2% este año, la más alta del G7, según publica el Financial Times. El organismo con sede en París atribuye el aumento a la crisis energética desatada tras los ataques que Estados Unidos e Israel lanzaron contra Irán a finales de febrero, que han elevado los precios del petróleo y el gas natural y han generado efectos en cadena sobre otros productos básicos. La OCDE rebajó sus previsiones de crecimiento global del 3,3% en 2025 al 2,9% en 2026, y alertó de que “una prolongada interrupción podría derivar en escaseces energéticas significativas que reducirían aún más el crecimiento”.

El dossier recuerda que el estrecho de Ormuz, convertido en campo de batalla desde que Irán cerró el paso en represalia por los bombardeos estadounidenses e israelíes, canaliza una cuarta parte del comercio marítimo de petróleo y una quinta parte del gas natural licuado mundial. Pero la OCDE destaca un riesgo menos visible pero igualmente devastador: los fertilizantes. Los estados del Golfo concentran el 34% de las exportaciones mundiales de urea –clave para la agricultura– y la mitad del azufre. También producen más de un tercio del helio mundial y dos tercios del bromo, insumos críticos para las cadenas industriales de semiconductores. “La amplitud y duración del conflicto son muy inciertas, pero un periodo prolongado de precios energéticos más altos incrementará notablemente los costes empresariales y elevará la inflación al consumo, con consecuencias adversas para el crecimiento”, reconoce el organismo.

La OCDE prevé que la inflación en el G20 se revise al alza en 1,2 puntos porcentuales para 2026, hasta el 4%, y que los países más pobres paguen las consecuencias más duras. Según el escenario pesimista del organismo, si el petróleo se mantuviera en 135 dólares por barril en el segundo trimestre, la producción global sería un 0,5% inferior a la prevista y los precios al consumo casi un 1% más altos. Mientras tanto, la Reserva Federal mantendrá los tipos de interés sin cambios, según la OCDE, a pesar de que la inflación superará ampliamente su objetivo. El gobierno estadounidense, que ha liderado la ofensiva militar junto a Israel, verá cómo su economía se ralentiza hasta el 2% este año y al 1,7% en 2027, según las predicciones del organismo internacional.

Como señala el informe, la situación económical mundial previa a la guerra –inflada con inversiones en inteligencia artificial y la euforia bursátil– ha quedado hecha añicos por la escalada bélica, y serán los trabajadores quienes paguen la factura, especialmente en los países más empobrecidos del Sur Global.