El presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, anunció este jueves que amplía hasta el 6 de abril el presunto “ultimátum” para que la República Islámica de Irán reabra totalmente el estrecho de Ormuz, bajo amenaza de destruir sus centrales eléctricas. A través de su red Truth Social, Trump afirmó que la prórroga de diez días se hace “a petición del Gobierno iraní” y que “las conversaciones continúan y están progresando muy bien”. Paralelamente, el Pentágono está diseñando distintas opciones de invasión militar para ejecutar lo que denominan como “golpe final” que podría incluir la participación de fuerzas terrestres, según publicó este jueves el medio digital Axios citando a dos funcionarios y dos fuentes que conocerían los planes.

El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, denunció que las palabras y el comportamiento de Estados Unidos son “una señal de contradicción”, pues a la vez que solicita negociar, sigue la agresión y envía más fuerzas a la región, según recoge Middle East Eye. Irán ha presentado su respuesta formal a la propuesta estadounidense de 15 puntos, según informó la agencia iraní Tasnim citando a una fuente conocedora. En su respuesta, Teherán exige que “cesen los actos agresivos de asesinato”, que se establezcan “condiciones concretas para garantizar que la guerra no se repita”, que se garanticen “indemnizaciones y reparaciones de guerra” y que se reconozca la soberanía iraní sobre el estrecho de Ormuz como “un derecho natural y legal”.

“La afirmación de negociaciones de EEUU es meramente un proyecto de tercer engaño

La fuente citada por Tasnim subrayó que para Irán está claro que la “afirmación de negociaciones de EEUU es meramente un proyecto de tercer engaño”, con el que Washington busca “presentar una imagen aparentemente pacífica”, “mantener bajos los precios mundiales del petróleo” y, sobre todo, “ganar tiempo para preparar una nueva acción agresiva en el sur de Irán mediante una invasión terrestre”. La agencia iraní recordó que “tanto durante la guerra de 12 días en junio de 2025 como en la guerra actual, los estadounidenses comenzaron la guerra mientras negociaban”. Mientras tanto, el ejército israelí anunció haber completado una “oleada de ataques a gran escala” en Irán, con explosiones registradas en Teherán, y sigue bombardeando el sur de Líbano.

La extensión del ultimátum coincide con el envío de 3.000 soldados de élite al Golfo y la deliberación del Pentágono sobre el despliegue de hasta 10.000 tropas adicionales, según The Wall Street Journal. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) advirtió ayer que la guerra ha disparado la inflación y recorta las previsiones de crecimiento para la eurozona.

Mientras Trump alarga los plazos y simula buscar una “salida diplomática”, la maquinaria militar estadounidense e israelí sigue bombardeando en Irán, Líbano y Siria. El líder de la oposición israelí, Yair Lapid, acusó al gobierno de Netanyahu de librar una guerra “sin estrategia” y con “demasiado pocos soldados”, a raíz de las declaraciones del jefe del Ejército israelí, que anticipa un colapso de las fuerzas armadas por mantener demasiados frentes abiertos. La oferta de negociaciones encubre la preparación de una invasión terrestre que sería la casilla de salida de una peligrosa escalada.