Yemen se declara lista para entrar en la guerra y amenaza con cerrar Bab el-Mandeb
Ansarollah declara estar en “máxima alerta” y dispuesta a tomar el control del segundo estrecho estratégico de Oriente Medio, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén.
El movimiento yemení Ansarrolah —popularmente conocidos como hutíes en occidente—, anunció este jueves que está preparado para tomar el control del estrecho de Bab el-Mandeb, según la agencia iraní Tasnim. Bab el-Mandeb es una de las rutas marítimas más importantes del mundo, y los aliados yemeníes del Eje de la Resistencia controlan las zonas más importantes del país que permiten amenazar el tráfico marítimo en la zona, respondiendo a la escalada de la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán. Una fuente cercana a las autoridades yemeníes señala que el Movimiento Ansarrollah se mantiene en “estado de máxima alerta” y “dispuesta a intervenir directamente si la evolución del conflicto así lo requiere”. “Si hay necesidad de controlar el estrecho de Bab el-Mandeb para castigar aún más al enemigo, los héroes de Ansarollah están plenamente preparados para desempeñar un papel clave”, afirmó la fuente a Tasnim, subrayando que el las fuerzas armadas yemeníes ya han demostrado en el pasado que cerrar el estrecho es “una tarea fácil” para ellos.
La advertencia se produce mientras Estados Unidos e Israel atacan a Irán, y el país persa, en respuesta, mantiene el bloqueo de facto en el estrecho de Ormuz, por donde circula una quinta parte del petróleo mundial y hasta un 40% del petróleo disponible para la venta, según algunos expertos. Una fuente militar iraní citada por Tasnim advirtió que “si el enemigo decide tomar medidas provocadoras en el sur de Irán, podrían abrirse nuevos frentes que lo sorprenderán”. “Si el enemigo quiere actuar por tierra en las islas iraníes o en cualquier otro lugar de nuestras tierras, o infligir costes a Irán con movimientos navales en el Golfo Pérsico y el mar de Omán, le abriremos otros frentes como sorpresa para que su acción no solo no le beneficie sino que duplique sus costes”, señalaba la fuente.
El estrecho de Bab el-Mandeb, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén, es considerado un punto crítico para el comercio marítimo internacional, especialmente para el transporte de hidrocarburos y mercancías entre Asia, África y Europa. Un eventual cierre o control militar de esta vía tendría impactos inmediatos en las cadenas de suministro internacionales y en los precios energéticos, sumándose al bloqueo de Ormuz que ya ha disparado la inflación mundial y llevado a la OCDE a recortar sus previsiones de crecimiento. La posibilidad de que ambas arterias principales del comercio marítimo en la estratégica zona de Asia Occidental queden bajo amenaza simultánea configura un escenario de estrangulamiento de las rutas energéticas internacionales prácticamente sin precedentes, con implicaciones directas para Europa, Asia y todas las economías dependientes del crudo.
La advertencia de Ansarollah se inscribe en la estrategia del Eje de la Resistencia de abrir múltiples frentes para responder a la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán. Desde octubre de 2023, Yemen ha implementado un bloqueo marítimo en el mar Rojo contra embarcaciones vinculadas a Israel, ejecutando más de 100 ataques que causaron un impacto considerable en la economía israelí y en sus aliados. La escalada actual, con la amenaza de controlar Bab el-Mandeb, evidencia que el conflicto trasciende las fronteras de Irán y se convierte en una disputa por el control de los pasos más sensibles. Mientras Washington y Tel Aviv intensifican su agresión, los países y grupos que apoyan a Irán recuerdan que cuentan con la capacidad para golpear los intereses económicos de las potencias occidentales en sus puntos más vulnerables, transformando una guerra de bombardeos localizada en una confrontación asimétrica de desgaste a escala global.