Las declaraciones de impuestos presentadas por CitizenGo Inc. ante el fisco estadounidense, consultadas por el diario Público, revelan que su presidente, Ignacio Arsuaga, percibió 221.385 dólares (unos 192.000 euros) en los ejercicios 2023 y 2024. En concreto, el modelo 990 –el formulario que presentan las organizaciones exentas del impuesto sobre la renta en Estados Unidos– demuestra que Arsuaga cobró 108.765 dólares en 2023 y 112.620 en 2024. Los mismos documentos muestran que ni el vicepresidente, José Miguel Tomás, ni el secretario, Gregory Mertz, recibieron retribución alguna. CitizenGo Inc. tiene su sede en Arlington, Virginia, y en esos años recaudó 84 millones de euros en donaciones a nivel mundial y 6,5 millones en el Estado español, según los datos que la propia organización publicó en su web.

Se ha señalado a CitizenGo en numerosas ocasiones como brazo internacional de la Fundación Heritage, el think tank vinculado al Partido Republicano estadounidense y a Donald Trump, que elaboró el plan estratégico Project 2025, convertido en carta magna de la extrema derecha internacional. El informe Project 2025 Goes Global, de la organización Global Project Against Hate and Extremism (GPAHE), sitúa a CitizenGo dentro de esa red de influencia. Arsuaga mantiene una relación permanente con Heritage: hace meses asistió en Madrid a una conferencia de Kevin D. Roberts, presidente de la fundación, y en sus redes sociales multiplica las alabanzas a la organización estadounidense. Mientras, HazteOír –que quedó como filial española de CitizenGo– actúa como el principal lobby ultraconservador en el Estado español, con campañas contra el aborto, los derechos LGTBI y las políticas de educación sexual, y ha sido la acusación popular en numerosas causas judiciales.

Foto: Público

Los ingresos millonarios que Arsuaga percibe de una organización internacional financiada con millonarias donaciones de particulares generan dudas sobre la entidad, sobre todo teniendo en cuenta que CitizenGo y HazteOír han actuado históricamente como aliados de Vox: en 2019 lanzaron la campaña “Vota Valores” con autobuses que señalaban a Vox como el único partido que defendía sus postulados, y llegaron a entregar premios a Santiago Abascal y Javier Ortega Smith. Aunque Arsuaga y HazteOír han roto públicamente con Vox en los últimos meses, la estructura que preside mantiene su influencia, utilizando fondos canalizados desde Estados Unidos para intervenir en la política española. Mientras las organizaciones ultracatólicas se presentan como "defensoras de la familia y los valores tradicionales", su presidente se embolsa más de 100.000 dólares anuales al frente de un lobby que financia pleitos y propaganda con dinero de donantes anónimos.