Irán responde a la agresión de EEUU e Israel con su mayor oleada de misiles
El Ejército israelí confirma el impacto de proyectiles en el área metropolitana de Tel Aviv tras una andanada de diez misiles, mientras lanza más de 400 ataques aéreos conjuntos con EEUU contra el país persa.
Estados Unidos e Israel han recrudecido su ofensiva contra la República Islámica de Irán con más de 400 ataques aéreos sobre infraestructuras en Teherán durante las últimas 48 horas. El Ejército israelí confirmaba este miércoles que ha empleado 650 municiones para atacar presuntos centros de producción militar, mientras que las autoridades iraníes denuncian impactos en zonas civiles y en las proximidades de la antigua embajada de EEUU. En respuesta a las agresiones, Irán lanzó una decena de misiles contra territorios palestinos ocupados por el Estado de Israel. Esta andanada, lanzada por la tarde del jueves, supone el mayor volumen de proyectiles registrados en un solo ataque desde que EEUU y la entidad sionista iniciaron la guerra el pasado 28 de febrero. El Ejército de Israel confirmó a la agencia EFE que ha detectado estos diez misiles, una cifra que rompe la tendencia de las últimas semanas, donde los lanzamientos se habían reducido a grupos de entre dos y cinco proyectiles tras el supuesto desgaste inicial de la capacidad ofensiva iraní por parte de la coalición liderada por Washington, bautizado como "eje Epsteiniano" por parte de la diplomacia iraní.
Las sirenas antiaéreas sonaron durante más de media hora en el centro de los territorios ocupados, afectando a núcleos urbanos que los colonos denominan como "Tel Aviv", "Netanya", "Petaj Tikva" y "Rosh Ha Ayin". El Cuerpo de Bomberos de Israel ha informado de que se han producido impactos de metralla y municiones en diversas zonas del área metropolitana de Tel Aviv, incluyendo calles cercanas a la embajada de Francia, según recogen las agencias AFP y EFE. El servicio de emergencias Magen David Adom indicó que, por el momento, no ha recibido llamadas de auxilio por heridos directos tras las explosiones. Sin embargo, Israel establece un fuerte control sobre el flujo de información, a menudo minimizando la cantidad de las bajas.
Este incremento de la actividad militar de Teherán se produjo apenas unos minutos después de que el portavoz de las fuerzas armadas israelíes, Effie Defrin, advirtiera de que tanto Irán como su aliado libanés Hezbollah "intensificarían los ataques aprovechando el contexto de las celebraciones de la Pascua judía". La comandancia israelí ve en esta escalada un intento de aprovechar la vulnerabilidad logística durante las festividades religiosas para golpear centros operativos y zonas estratégicas del Estado sionista. Mientras tanto, los grupos de la resistencia en Iraq y el Líbano mantienen sus operaciones contra activos estadounidenses e israelíes, confirmando la milicia iraquí la muerte de un comandante tras un "doble ataque aéreo" de la coalición en el norte del país.
Irán llama a los estadounidenses a no creer a Trump
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, ha declarado a Al Jazeera que no tiene "ninguna fe" en las conversaciones con Washington, y ha desmentido que existan negociaciones en curso. De hecho, ha rechazado formalmente las afirmaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una supuesta "petición de tregua" por parte de Teherán. En una misiva abierta dirigida a la ciudadanía estadounidense, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ha instado a la población a cuestionar las motivaciones bélicas de su administración y a observar "más allá de la maquinaria de desinformación". Pezeshkian ha subrayado que la actual escalada responde a la voluntad de Israel de "luchar contra Irán hasta el último soldado estadounidense", según recoge la agencia estatal Press TV.
Trump amenaza a los países europeos
En el frente diplomático, la administración estadounidense mantiene la presión sobre sus aliados de la OTAN, amenazando con abandonar la organización y cortar la ayuda a Ucrania si los países europeos no aumentan su implicación directa en la guerra contra Irán. Mientras tanto, el presidente del Reino Unido, Keir Starmer, anunció un grupo de 35 países que buscaría "la apertura del Estrecho de Ormuz" por vías diplomáticas paralelas.
En el terreno de las infraestructuras críticas, la corporación estatal rusa Rosatom ha anunciado que evacuará a más de 200 trabajadores de la planta nuclear iraní de Bushehr por los reiterados ataques de Israel contra instalaciones atómicas. Mientras tanto, el Banco Mundial y el FMI han manifestado su "extrema preocupación" por los efectos de la guerra en los precios de la energía y la seguridad alimentaria en Asia y África.
La situación en la región refleja una materialización de la guerra imperialista donde los intereses estratégicos por el control de las rutas de suministro energético, como el estrecho de Ormuz, dictan el ritmo de los ataques. Mientras la infraestructura militar y civil iraní sufre el castigo de los bombardeos de la coalición, la respuesta de Teherán busca demostrar que, pese al asedio, conserva capacidad de réplica sobre el centro neurálgico de Israel, afectando directamente a la normalidad de la vida cotidiana y a la seguridad de los asentamientos y ciudades del país hebreo.